El obispo Ramazzini no pudo venir a Tapia por problemas de agenda de última hora, pero fue sustituído con brillantez por José Antonio Noval, párroco de la Pola que ejerce en la diócesis de San Marcos desde hace diez años, trabajando codo con codo con Ramazzini. Su exposición fue directa y clara, tanto como lo es el documental "El oro o la vida" protagonizado por Ramazzini, disponible en internet. Mi enhorabuena a la Asamblea Ciudadana Occidente - A Mariña y a la Casa Azul de Navia por su iniciativa.
"Hemos de defender la primacía de la persona sobre el dinero", la frase que pronuncia el obispo al inicio del documental, resume la problemática de la minería del oro en América latina, en Tapia (Asturias) y en Corcocesto (Galicia). A lo largo de la sesión fue quedando claro a todos los asistentes que el oro no es el futuro, sino el final. El párroco asturiano nos fue desvelando paso a paso que tras el paso de la mina sólo queda veneno, enfermedad y pobreza. Que la miopía de muchos ciudadanos y la corrupción o ineptitud de los dirigentes políticos abren el paso a empresas que mienten, coaccionan y hasta matan sin escrúpulo alguno.
Sólo la información y la movilización unánime de los pueblos, de nuevo, como siempre, pueden salvarnos. Cien, doscientos puestos de trabajo precarios durante diez años no pueden ser el pago para la desaparición de una comarca. La creación de empleo precario en la mina se contrarresta por las pérdidas en los sectores del turismo, la agricultura, la ganadería y la pesca, derivadas de la destrucción del paisaje y la contaminación de suelos y aguas. Los beneficios económicos se van al extranjero, mientras los costes sanitarios y ambientales quedan aquí en forma de enfermedades cutáneas, intoxicaciones y cánceres, de ríos, vegas y costas estériles, de paisajes destruídos.
A todo esto, nuestras administraciones renuevan su actitud de sumisión al poderoso, deshonra nacional para una derecha ideológica que tantas veces saca pecho de casta y poderío, siempre con el débil. Incapaz de ponerse firmemente al criterio de los buenos profesionales con los que cuenta, se afana en su papel vergonzoso que trata de desenrollar la alfombra roja, de asignar ayudas y permisos aceleradamente al mister Marshall de turno. Administraciones que multan a un pequeño ganadero por verter una cisterna de xurro cerca de un río y permite después a la gran minera su destrucción y canalización para llenar el valle de fangos con cianuro.
¿Corrupción o ineptitud? ¿Dónde están las garantías? ¿Qué pasa si el oro baja en los mercados internacionales? ¿Quién garantiza que las telas no se rompen bajo el peso de los fangos contaminando las aguas subterráneas para siempre? ¿Qué estudios de control de la salud de las personas están planteados? ¿Cuáles son las finanzas exigidas para evitar que las mineras escapen tras un posible accidente o abandonen el territorio sin restaurarlo? ¿Están concretadas las responsabilidades políticas y penales para quien dé permisos saltándose las leyes nacionales y europeas?
Aprendamos en cabeza ajena antes de jugarnos el futuro de nuestros hijos: hay alternativas de desarrollo: en el sector primario ecológico, en la industria de transformación de esos productos, en las energías renovables, en la eficiencia energética, en la rehabilitación de edificaciones para el aislamiento térmico... pero en todo caso siempre es mejor emigrar que arruinar tu tierra para siempre. Quien emigra hoy puede volver, tras la mina nada será igual. Es el oro o la vida.
Aquí vengo dejando mis reflexiones desde enero de 2011, a veces en castellano -mi lengua materna-, e outras en galego -perdón polas fallas, que haberá e moitas- especialmente cando trate dos temas mais locais e nacionais galegos.
sábado, 15 de diciembre de 2012
Aire fresco en Tapia de Casariego
En esta época en que cuando hablamos
de personajes públicos suele ser para denunciar comportamientos poco
ejemplares, en que se menta la regeneración ética de camino al
juzgado, en que los ayuntamientos nombran hijos predilectos a
exbanqueros de pensiones millonarias y que se defiende públicamente sin rubor a políticos
presuntamente corruptos, es de agradecer que de vez en cuando
tengamos la oportunidad de recibir algo de aire fresco a través de
la visita de personajes admirables.
El pasado jueves estaba prevista la visita a Tapia de Casariego del obispo
guatemalteco Álvaro Ramazzini, un “obispo del pueblo”,
uno de esos ejemplos de lo que podría ser la alta jerarquía
eclesiástica "si Jesucristo levantara un día la cabeza" y el puño. Ejerció en la diócesis de
San Marcos desde 1989 hasta hace cuatro meses, donde nada más llegar comprendió que
necesitaba conocer la realidad de su Departamento y lo recorrió con
una mochila en la espalda, durmiendo en escuelas, iglesias y casas de
labranza. Su implicación lo ha llevado a defender a su gente más
allá de los límites de Guatemala: es presidente de la Pastoral por
la movilidad humana, que denuncia las limitaciones al movimiento de
las personas frente a la libertad del de los capitales.
Álvaro Ramazzini recibió en 2005 el
premio estatal de Austria “Konrad Lorenz” para la protección de
la naturaleza y del medio ambiente, por su defensa de la reforma
agraria como herramienta contra la pobreza, su denuncia de las
consecuencias de los tratados de libre comercio para los pueblos de
centroamérica, y su compromiso contra el proyecto de minería oro de
la norteamericana Glamis Gold Ltd., que amenaza con destrozar la base
de vida de la población indígena de la región.
Aprovechando su presencia en Asturias
para recoger el premio internacional Derechos Humanos 2012 del
ayuntamiento de Siero, la Asamblea Ciudadana Mariña-Occidente le invitó a hablar en Tapia sobre el tema de la minería del oro, tan
de actualidad en nuestra comarca y sobre el que cuenta con tan larga
exeriencia. Se trataba de anticipar la realidad de lo que supone una gran explotación minera, conocer de las prácticas de estas multinacionales, de los
beneficios y perjuicios reales de estas actividades para los
habitantes durante la explotación, y de lo que dejan tras de sí
cuando marchan.
viernes, 2 de noviembre de 2012
Como facer política dun xeito novo?
Onte celebramos o primeiro Foro local da Alternativa Galega de Esquerda en Ribadeo. Xuntámonos 15 persoas con ganas de facer algo novo, e con pouca idea de como facelo. Os camiños novos son así, fanse ao andar. Os outros, os que xa existen, xa foron camiñados, xa chegaron onde chegaron e sabemos que iso non nos vale. Cómpre logo rozar terreos descoñecidos, pisar a herba fresca e abrir os ollos a ver onde nos levan os pés.
Na primeira parte da xuntanza falamos aqueles que levamos tempo lendo e escribindo da política, apoiando ou criticando as iniciativas doutros, repetindo palabras vellas ditas de xeitos novos. Afortunadamente, a figura de Beiras e a nosa discreta participación nas iniciativas sociais de xente máis comprometida coa realidade ten atraído a AGE a persoas que son quen de rachar o noso decorado, de levantar as nosas alfombras e deixarnos espidos ante a distancia coa que vemos a realidade tráxica que vive a metade desta sociedade, eses a quen queremos representar e cuxa falla de participación no teatro da política tanto nos indigna.
Se algunha oportunidade ten este proxecto de facer algo realmente diferente, de abrir un camiño novo, virá probablemente da orientación destas persoas excepcionais que son quen de sacar forzas de quen sabe onde para despois de traballar doce horas ao día seis días á semana ser quen de empregar o sétimo en preocuparse do ben común e da mellora da vida dos seus semellantes.
Da reflexión tralo visto e escoitado onte xórdenme varias preguntas:
O noso obxectivo é transformar a sociedade, mudar este sistema inxusto e as políticas que o mesmo impón, que asoballan aos máis débiles e incrementan as desigualdades. Na nosa campaña defendemos a necesidade de cambiar ao goberno para transformar a sociedade, pero cómpre realmente cambiar o goberno para transformar a sociedade? Ou pode ser que sexa preciso, ao revés, mudar a sociedade para cambiar o goberno? Se o goberno é o reflexo da sociedade, se a xente vota a quen pensa coma ela, pode ser que o noso traballo sexa traballar directamente na transformación da sociedade e esquecer os obxectivos electorais, que virán sós unha vez que academos a transformación social.
Debe entón a nova esquerda facer mítines e manifestos, programas e estratexias, ou debe traballar da man das organizacións que atenden a estas realidades, e só desde ese coñecemento e trato directo coa realidade xerar as propostas transformadoras? Basta unha xuntanza cos traballadores sociais, ou con quen da clases gratis aos nenos sen recursos, ou quen organiza un banco de alimentos, para facer un documento de propostas programáticas, ou é preciso traballar nesas iniciativas e recrutar alí, no fragor da batalla diaria pola supervivencia até mañá, ás persoas, salvadoras e superviventes, e as iniciativas liberadoras que merezan estar nas nosas listas e nos nosos programas?
Na primeira parte da xuntanza falamos aqueles que levamos tempo lendo e escribindo da política, apoiando ou criticando as iniciativas doutros, repetindo palabras vellas ditas de xeitos novos. Afortunadamente, a figura de Beiras e a nosa discreta participación nas iniciativas sociais de xente máis comprometida coa realidade ten atraído a AGE a persoas que son quen de rachar o noso decorado, de levantar as nosas alfombras e deixarnos espidos ante a distancia coa que vemos a realidade tráxica que vive a metade desta sociedade, eses a quen queremos representar e cuxa falla de participación no teatro da política tanto nos indigna.
Se algunha oportunidade ten este proxecto de facer algo realmente diferente, de abrir un camiño novo, virá probablemente da orientación destas persoas excepcionais que son quen de sacar forzas de quen sabe onde para despois de traballar doce horas ao día seis días á semana ser quen de empregar o sétimo en preocuparse do ben común e da mellora da vida dos seus semellantes.
Da reflexión tralo visto e escoitado onte xórdenme varias preguntas:
O noso obxectivo é transformar a sociedade, mudar este sistema inxusto e as políticas que o mesmo impón, que asoballan aos máis débiles e incrementan as desigualdades. Na nosa campaña defendemos a necesidade de cambiar ao goberno para transformar a sociedade, pero cómpre realmente cambiar o goberno para transformar a sociedade? Ou pode ser que sexa preciso, ao revés, mudar a sociedade para cambiar o goberno? Se o goberno é o reflexo da sociedade, se a xente vota a quen pensa coma ela, pode ser que o noso traballo sexa traballar directamente na transformación da sociedade e esquecer os obxectivos electorais, que virán sós unha vez que academos a transformación social.
Debe entón a nova esquerda facer mítines e manifestos, programas e estratexias, ou debe traballar da man das organizacións que atenden a estas realidades, e só desde ese coñecemento e trato directo coa realidade xerar as propostas transformadoras? Basta unha xuntanza cos traballadores sociais, ou con quen da clases gratis aos nenos sen recursos, ou quen organiza un banco de alimentos, para facer un documento de propostas programáticas, ou é preciso traballar nesas iniciativas e recrutar alí, no fragor da batalla diaria pola supervivencia até mañá, ás persoas, salvadoras e superviventes, e as iniciativas liberadoras que merezan estar nas nosas listas e nos nosos programas?
viernes, 19 de octubre de 2012
Alcoa ou pleno emprego na Mariña?
Ao final semella que imos pagar entre
todos a luz de Alcoa coma antes, o mesmo que prohibiu a UE no seu
día, salvo que todo sexa unha farsa para gañar votos. Lin o outro
día que a enerxía eléctrica que emprega na fabricación do
aluminio ven a ser entre un 40 e un 60% do seu custo de
funcionamento. E que porén, o custo que lle supoñen os
2000 traballadores é só o 2%. É dicir, que os salarios
dos traballadores son entre 20 e 30 veces menos que o custo da
electricidade.
Supoño que é un erro, porque se é
así, non entendo o negocio que facemos subvencionando entre todos
nós até as dúas terceiras partes da súa factura enerxética (até
un 40% logo dos seus custos totais) para manter uns postos de
traballo que supoñen 20 veces menos cartos. Se as contas son esas,
con eses cartos poderíamos pagar o salario de até 40000
traballadores, pero aínda que fallen algo, seguro que ben poderiamos
coller aos 2000 de Alcoa e aos 4700 traballadores desempregados da
comarca da Mariña.
As cousas non son tan sinxelas, porque
Alcoa a maiores dos salarios paga impostos, pero é que os
inspectores de facenda denuncian que coas deducións e aproveitando
ocos na normativa as empresas transnacionais acaban por pagar o que
queren, e de xeito habitual menos dun 15% dos seus beneficios. Menos que
os autónomos, as PEMES e os asalariados. Entón, a recadación de
impostos obtería unha suba enorme se eses cartos foran salarios
directos e non subvencións a unha grande empresas trasnacional.
Por suposto que se simplemente se pecha
Alcoa non crearíamos empregos aquí, nin os de hoxe nin outros. Por
iso a proposta alternativa podería ser empregar os cartos que
lles damos para transformar Alcoa nun
centro de investigación e fabricación dunha Empresa Pública
Galega de Enerxías Renovables, con man de obra cualificada
e investigadores deses que estamos a botar, para fabricar paneis solares e miniaeroxeradores que nos liberen a todos do
xugo de Eón.
Velahí a viraxe cara a unha
Alternativa de verdadeiro futuro para a nosa bisbarra.
PD: infórmate sobre Alcoa y sus consecuencias ambientales: http://www.calameo.com/read/000471136b7730c85893d
PD: infórmate sobre Alcoa y sus consecuencias ambientales: http://www.calameo.com/read/000471136b7730c85893d
lunes, 15 de octubre de 2012
Hai outro camiño
Din que non hai outro xeito de facer as
cousas. Din que os nosos fillos e netos terán que ter traballos
inestables e mal pagos, que é iso ou o paro. Que tras unha vida sen
poder cotizar, terán pensións de miseria. Pídennos xa que
baixemos os salarios aos funcionarios e as pensións aos nosos
maiores. Que traballemos até os 70 anos mentres a metade dos xoves
está no paro. Que menos médicos e profesores, e a pagar os libros e
mesmo o uso do comedor nos colexios, as medicinas e as receitas. E
ante esas peticións da dereita europea, Feijoo... convoca eleccións
antes de responder.
A dereita aposta pola austeridade, pola
rebaixa dos gastos do Estado, porque renuncia a incrementar os
ingresos. As grandes empresas pagan aquí a metade de impostos da
media europea. As grandes fortunas pagan menos que os desempregados.
Os deputados teñen exentos de impostos o 40% das súas percepcións.
Fai poucos anos eliminaron os impostos de sucesións e o do
patrimonio, favorecendo a quen máis pagaba por eles. Namentres,
soben os impostos dos cueiros e pónnos igual cos dos coches de luxo.
Cando de subir se trata, súbennos os que pagamos todos por igual,
cando baixan, baixan aqueles nos que pagan máis os que máis teñen.
É unha aposta política, a de
favorecer a quen máis ten, a aposta pola desigualdade. Non poden
axudar aos gandeiros, pero axudan ás multinacionais como Alcoa e
Citroen. Non poden axudar aos parados que quedan na rúa por non
poder pagar a hipoteca, pero axudan aos bancos e fan que paguemos
todos a súa débeda. Non poden axudar a quen perde os cartos
enganado coas preferentes, pero fan amnistías fiscais para quen os
teña en paraísos fiscais no extranxeiro.
O peor é que fanno porque os cidadáns
actuamos na política como no futbol. Somos dun equipo e non mudamos
o noso voto aínda que saibamos que non o están a facer ben, que xa
nos enganaron, que nos ocultan a verdade, que adelantan as eleccións
porque despois van facer algo que nos vai enfadar, algo inxusto que
hoxe non poden ou non queren ter que explicar. Semella que nós temos
que serlles fideis a eles, cand son eles quen deberan sernos fideis a
nós.
Non é certo que non haia outro camiño.
Pero se queremos que cambie o xeito de facer política primeiro temos
que cambiar nós. Non van mudar se non llo dicimos, e só hai unha
linguaxe que eles entenden, só unha maneira de dicirlles se nos
gusta á súa proposta para o futuro ou non. Despois, a chorar, a
protestar contra os EREs no bar, a arrepentirse do voto ou de non ir
votar... un día importante para os galegos, para o futuro dos nosos
fillos e netos, este domingo.
martes, 2 de octubre de 2012
O desemprego, o modelo económico e o 21-O
Hai dous camiños
para saír da crise; o do crecemento, e o do decrecemento. O primeiro,
defendido polo PP e polo PSOE, di que para crear emprego temos que
crecer economicamente. O PP aposta por crear as condicións con
baixos salarios e flexibilidade laboral e esperar a que a demanda
externa reavive a nosa industria, mentres que o PSOE di que hai que
recadar fundos aos que máis teñen e empregalos en medidas de
estímulo económico que permetan o crecemento xa.
A estratexia do PP e
dos seus socios europeos non semella funcionar. O premio Nobel de
economía Paul Krugman expón no seu último libro que priorizar a
devolución da débeda afogando á sociedade non tivo éxito nunca
antes na historia en ningures para saír dunha crise como a que
vivimos. Basta ollar aos nosos veciños para ver o que nos está a
esperar se non mudamos o rumbo.
A estratexia do PSOE
pode funcionar como lle está a funcionar aos Estados Unidos, (é
dicir, non moi ben). Cómpre unha mudanza das socialdemocracias
europeas para explorar esa vía: facer no futuro políticas
económicas contrarias ás que veñen defendendo nas últimas
décadas, aliñarse cos intereses do 99% da poboación.
Dun ou doutro xeito,
a estratexia do crecemento para crear emprego vaise topar cos límites
do noso planeta: os ambientáis, e os dos recursos enerxéticos. Eses
límites non son lonxanos, de acordo cos informes da Asociación
Internacional da Enerxía (nada suspeitosa de ecoloxismo) que poñen
o 2015 como fin dos altos prezos do petróleo: a partir da metade da
década vanse disparar sen control.
A estratexia do
decrecemento é máis sinxela. Para crear emprego basta repartir o
existente hoxe. Que é lóxico que os avances tecnolóxicos se
traduzan en máis tempo libre, e que ao repartir os cartos
consumiremos menos algúns de nós, pero todos teremos o necesario,
contaminaremos menos e viviremos máis tranquilos. Claro, o gran
capital non vai sacar gran cousa por ese camiño.
En todo caso, cómpre
lembrar que a estrutura económica da civilización é creación
nosa. É o ser humano quen decide cómo se organiza, somos nós que
facemos as leis e decidimos que é importante e que non o é tanto.
Nada hai inmutable: as cousas seguen como están porque non nos
poñemos a cambialas. O mundo está rexido por estados formalmente
democráticos pero, mentres non o collamos nós, o temón vaino
seguir a levar o diñeiro.
As cousas non van
mudar elas sóas, pero as ferramentas están nas nosas mans. Podemos
decidir movernos, ou ficar quietos. Decidiremos ao ir votar ou ao nos
abster. Ninguén pode escapar desa responsabilidade: todos imos
decidir o noso futuro o vindeiro 21 de outubro.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Vou nas listas
Despois de tanto falar neste foro silencioso, atópome na tesitura
de comezar a traballar (ollo, sen cobrar! ;D) para mobilizar a esa
metade dos galegos que ao parecer non pensan ir votar.
O obxectivo de traballar para levar uns ou outros representantes ao Parlamento galego penso que vale a pena. Hai moitas cousas que cambiar na política galega, e aínda que isto é así desde fai décadas, a experiencia da miña participación no movemento 15M fíxome pensar que a política non vai cambiar mentres os cidadáns non comecemos a participar directamente nela.
Tras colaborar na redacción do programa de Equo para as eleccións nacionais de novembro pasado incorporeime a un novo proxecto político verde de dimensión galega: Espazo Ecosocialista (Ecogaleguistas). Desde el tratamos de introducir no debate e propostas políticas os principios defendidos polo 15M: un novo xeito de facer política, un novo tipo de políticos. No noso caso, cunha proposta de esquerdas, ecoloxista, feminista e pacifista: o que se ten dado en chamar a nova esquerda. Galega, xa que estamos na Galiza.
Desde este foro temos, a maiores de defender o noso ideario e propostas, o obxectivo de artellar a cooperación activa e, co tempo, a unidade da esquerda galega. Conscientes de que as nosas ideas son defendidas por persoas que están desde o PSOE até o BNG, pasando por ANOVA, CxG e EU, e por suposto os irmáns de EQUO, temos traballado estes meses para acadar un proxecto conxunto, e alternativo ao do PP, ou ao menos nunha coalición electoral.
Finalmente temos que darnos por satisfeitos, xa que ao menos a maioría das forzas extra-parlamentarias que se din de esquerdas (excepto CxG) imos confluír na coalición Alternativa Galega de Esquerdas. Desde ela ofertamos moita esquerda, moita ecoloxía, moita sintonía cos principios do 15M (democracia real, directa, fomento da participación cidadá en todos os ámbitos...) A partitura é boa, e coido que atractiva, próxima a tantos cidadáns que se mobilizaron estes meses, alternativa ao que os partidos maioritarios veñen defendendo en Galicia, en España e máis en Europa.
Outro mundo é posible, pero hai que ser quen de transmitilo, e que a xente comparta esa idea e ese novo camiño. Agora cómpre ensaiar moito, que os concertos saian ben e que a mensaxe chegue nítida á maior parte posible da cidadanía.
O obxectivo de traballar para levar uns ou outros representantes ao Parlamento galego penso que vale a pena. Hai moitas cousas que cambiar na política galega, e aínda que isto é así desde fai décadas, a experiencia da miña participación no movemento 15M fíxome pensar que a política non vai cambiar mentres os cidadáns non comecemos a participar directamente nela.
Tras colaborar na redacción do programa de Equo para as eleccións nacionais de novembro pasado incorporeime a un novo proxecto político verde de dimensión galega: Espazo Ecosocialista (Ecogaleguistas). Desde el tratamos de introducir no debate e propostas políticas os principios defendidos polo 15M: un novo xeito de facer política, un novo tipo de políticos. No noso caso, cunha proposta de esquerdas, ecoloxista, feminista e pacifista: o que se ten dado en chamar a nova esquerda. Galega, xa que estamos na Galiza.
Desde este foro temos, a maiores de defender o noso ideario e propostas, o obxectivo de artellar a cooperación activa e, co tempo, a unidade da esquerda galega. Conscientes de que as nosas ideas son defendidas por persoas que están desde o PSOE até o BNG, pasando por ANOVA, CxG e EU, e por suposto os irmáns de EQUO, temos traballado estes meses para acadar un proxecto conxunto, e alternativo ao do PP, ou ao menos nunha coalición electoral.
Finalmente temos que darnos por satisfeitos, xa que ao menos a maioría das forzas extra-parlamentarias que se din de esquerdas (excepto CxG) imos confluír na coalición Alternativa Galega de Esquerdas. Desde ela ofertamos moita esquerda, moita ecoloxía, moita sintonía cos principios do 15M (democracia real, directa, fomento da participación cidadá en todos os ámbitos...) A partitura é boa, e coido que atractiva, próxima a tantos cidadáns que se mobilizaron estes meses, alternativa ao que os partidos maioritarios veñen defendendo en Galicia, en España e máis en Europa.
Outro mundo é posible, pero hai que ser quen de transmitilo, e que a xente comparta esa idea e ese novo camiño. Agora cómpre ensaiar moito, que os concertos saian ben e que a mensaxe chegue nítida á maior parte posible da cidadanía.
lunes, 10 de septiembre de 2012
Dúas novas opcións políticas en Galicia
Tras as turbulentas datas transcorridas
desde o anuncio de eleccións anticipadas en Galicia, os mares da
esquerda e do nacionalismo teñen agora que voltar á calma. A falla
de capacidade negociadora por case todas as bandas cara á
converxencia urxida pola lei electoral non debe agora completarse
cunha loita fratricida entre as dúas candidaturas.
É entendible, e polo tanto explicable, que a converxencia non foi posible porque as novas opcións políticas atópanse ideoloxicamente afastadas e non, como sucedía en tempos anteriores, por mero capricho dos seus dirixentes. Son proxectos
políticos que non
defenden as mesmas solucións,
porque non comparten o mesmo ideario político.
A actual difección de Compromiso por
Galicia defende de xeito maioritario o actual sistema económico
capitalista, propoñendo melloras á súa versión actual no eido da loita contra á
corrupción e o fraude, na defensa das Pemes fronte aos intereses das grandes
empresas e as trasnacionais, no modelo de partido aberto á
cidadanía... en definitiva, propostas similares ás que adoitan
facer, pero non cumprir, os partidos socialdemócratas e liberais.
A coalición Anova-EU non acredita no
sistema, e o seu obxectivo é a súa superación para achegarnos
progresivamente a outro tipo de sociedade rexida polos cidadáns,
cooperativa e igualitaria, de baixo consumo, ambientalmente sostible,
introducindo medidas innovadoras como o reparto do emprego existente,
a limitación dos salarios máximos e a suba dos mínimos, etc.
Ambas opcións defenden e comparten polo de agora á necesidade dunha nova forma de facer política, renovada, austera, achegada aos
cidadáns, aberta á participación, polo que é de esperar que
coincidan nos vindeiros tempos na defensa de medidas de hixiene
política, de eliminación de privilexios de clase, na liña do demandado polo movemento 15M.
Sería de interese que as dúas obtiveran presenza no
parlamento galego para que a cidadanía galega poida visualizar en
San Caetano as dúas versións da nova política, a renovadora e a
transformadora, alternativas aos partidos que hoxe nos gobernan.
Cómpre explicalo ben á cidadanía,
tratarse con respecto e dirixirse aos votantes como adultos, lonxe de
mesianismos, hipocresía e descalificacións. 45 de cada 100
electores están decepcionados co que hai e van na procura dunha
opción nova e atractiva. Sexamos que de explicalas. E non nos demos
entre nós, que xa nos van dar abondo desde fóra.
lunes, 3 de septiembre de 2012
Las culpas, a Europa
Es Europa la que nos obliga a tomar estas medidas impopulares, duras, que no querríamos tomar. Es la demanda europea de reducción del déficit a toda costa y su empecinamiento en no actuar contra la especulación que enriquece a los poderes financieros y empobrece a los ciudadanos. ¿Qué podemos hacer desde Galicia, desde Madrid, si no es aquí donde se toman las decisiones?
Parece mentira tener que escuchar estas cosas en las pretendidas democracias avanzadas de occidente, pero todos los días están en los medios de comunicación, difundidos por periodistas, políticos y tertulianos.
Como si las políticas europeas no fueran de derechas ni de izquierdas, como si las teorías económicas fueran inmutables, como si todos los países del mundo en todas las épocas de la historia hubieran salido así de sus crisis.
NO SEÑOR: las políticas europeas son las de la derecha europea, las que se vienen implementando con el beneplácito del partido popular español, que un día dice que no hay otro camino y al día siguiente dice que lo hace obligado. Y así nos lleva por el largo y tortuoso camino único que vio Zapatero en su iluminación de mayo de 2010 y que profundiza en deprimida espiral en el agujero donde estamos.
¿O es que escuchamos a nuestros políticos clamar en Europa, un día sí y otro también, por un cambio de modelo económico, por las tasas a las transacciones financieras, por el cierre de los paraísos fiscales, por el final del secreto bancario?
Señor Rajoy, señores tertulianos, señores periodistas: róbennos, pero no se rían en nuestra cara: es su modelo, el mundo según su derecha neoliberal.
El 99% estamos creando el nuestro. Al tiempo.
Parece mentira tener que escuchar estas cosas en las pretendidas democracias avanzadas de occidente, pero todos los días están en los medios de comunicación, difundidos por periodistas, políticos y tertulianos.
Como si las políticas europeas no fueran de derechas ni de izquierdas, como si las teorías económicas fueran inmutables, como si todos los países del mundo en todas las épocas de la historia hubieran salido así de sus crisis.
NO SEÑOR: las políticas europeas son las de la derecha europea, las que se vienen implementando con el beneplácito del partido popular español, que un día dice que no hay otro camino y al día siguiente dice que lo hace obligado. Y así nos lleva por el largo y tortuoso camino único que vio Zapatero en su iluminación de mayo de 2010 y que profundiza en deprimida espiral en el agujero donde estamos.
¿O es que escuchamos a nuestros políticos clamar en Europa, un día sí y otro también, por un cambio de modelo económico, por las tasas a las transacciones financieras, por el cierre de los paraísos fiscales, por el final del secreto bancario?
Señor Rajoy, señores tertulianos, señores periodistas: róbennos, pero no se rían en nuestra cara: es su modelo, el mundo según su derecha neoliberal.
El 99% estamos creando el nuestro. Al tiempo.
A Razón: PP, PSOE e BNG perden 1/3 dos votantes
Aínda non se presentaron as candidaturas e xa saíu a primeira enquisa electoral para as galegas do 21 de outubro. O PPSOE baixa 10 puntiños, o que non está mal, e a abstención sube outros 10 puntiños, iso debéramos loitar por mudalo.
Para dármonos conta da importancia da abstención, lembremos os resultados das pasadas eleccións:
- 35% de abstención, 65% de votos válidos.
- Dos votos válidos: 47% PP, 31% PSOE, 12% BNG, 1% UPyD, 1% IU, 2,5% outros.
É dicir, de cada 100 persoas abstivéronse 35 e votaron 65. Das que votaron, 30 votaron ao PP dándolle a maioría absoluta, 20 ao PSOE e 10 ao BNG. Cómpre salientar que as persoas que non votaron foron máis das que votaron ao PP (35 de cada 100 fronte a 30).
A enquisa publicada hoxe pola Razón augura que a abstención suba até un 45%, é dá a seguinte táboa de resultados:
- 40% PP, 28% PSOE, 11% BNG, 5% ANOVA, 4% EU, 4% UPyD, 3% CxG, 3% outros.
De acordo con esa enquisa, de 100 persoas non votan 45 e si o fan 55. Desas 55, o 40%, unhas 19, votarían ao PP (deixándoo ao borde da maioría absoluta de novo!), 13 ao PSOE e 6 ao BNG.
Comparando cos resultados de fai catro anos, vemos que se fai catro anos 60 de cada 100 galegos votaron ao PP, ao PSOE ou ao BNG (30, 20 e 10, respectivamente), nesta enquisa augúrase que só o farán 38 (19 PP, 13 PSOE e 6 BNG).
Que tanto o PP como o PSOE e o BNG perden, aproximadamente, o 30% dos seus votantes indica que o cansazo coa actual clase política galega semellaría afectar a todos os grupos con presencia institucional por igual.
Porén, cómpre lembrar aos desafectos que hai outras opcións con posibilidades reais de entrar no parlamento galego. E tamén lembrarlles que coa combinación deses 19 apoios de cada 100 galegos ao PP, se hai unha grande abstención, podería darse a renovación da maioría absoluta popular no parlamento galego (si, coas bandeirolas na rúa Xénova de Madrid, celebrando que a maioría social galega apoia as políticas do PP.)
Aínda hai tempo para que todos os protagonistas, candidatos, partidos e votantes, pensen con tempo o que queren para o 22 de outubro. Preto da metade dos galegos non pensan ir votar, quen vai pelexar por sacalos da casa?
Para dármonos conta da importancia da abstención, lembremos os resultados das pasadas eleccións:
- 35% de abstención, 65% de votos válidos.
- Dos votos válidos: 47% PP, 31% PSOE, 12% BNG, 1% UPyD, 1% IU, 2,5% outros.
É dicir, de cada 100 persoas abstivéronse 35 e votaron 65. Das que votaron, 30 votaron ao PP dándolle a maioría absoluta, 20 ao PSOE e 10 ao BNG. Cómpre salientar que as persoas que non votaron foron máis das que votaron ao PP (35 de cada 100 fronte a 30).
A enquisa publicada hoxe pola Razón augura que a abstención suba até un 45%, é dá a seguinte táboa de resultados:
- 40% PP, 28% PSOE, 11% BNG, 5% ANOVA, 4% EU, 4% UPyD, 3% CxG, 3% outros.
De acordo con esa enquisa, de 100 persoas non votan 45 e si o fan 55. Desas 55, o 40%, unhas 19, votarían ao PP (deixándoo ao borde da maioría absoluta de novo!), 13 ao PSOE e 6 ao BNG.
Comparando cos resultados de fai catro anos, vemos que se fai catro anos 60 de cada 100 galegos votaron ao PP, ao PSOE ou ao BNG (30, 20 e 10, respectivamente), nesta enquisa augúrase que só o farán 38 (19 PP, 13 PSOE e 6 BNG).
Que tanto o PP como o PSOE e o BNG perden, aproximadamente, o 30% dos seus votantes indica que o cansazo coa actual clase política galega semellaría afectar a todos os grupos con presencia institucional por igual.
Porén, cómpre lembrar aos desafectos que hai outras opcións con posibilidades reais de entrar no parlamento galego. E tamén lembrarlles que coa combinación deses 19 apoios de cada 100 galegos ao PP, se hai unha grande abstención, podería darse a renovación da maioría absoluta popular no parlamento galego (si, coas bandeirolas na rúa Xénova de Madrid, celebrando que a maioría social galega apoia as políticas do PP.)
Aínda hai tempo para que todos os protagonistas, candidatos, partidos e votantes, pensen con tempo o que queren para o 22 de outubro. Preto da metade dos galegos non pensan ir votar, quen vai pelexar por sacalos da casa?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)