Transcribo en esta entrada, a modo de homenaje, el discurso de Pepe Mujica en Río:
Autoridades presentes de todas la latitudes y organismos,
muchas gracias. Muchas gracias al pueblo de Brasil y a su Sra.
presidenta, Dilma Rousseff. Muchas gracias también, a la buena fe que
han manifestado todos los oradores que me precedieron. Expresamos
la íntima voluntad como gobernantes de apoyar todos los acuerdos que,
esta, nuestra pobre humanidad pueda suscribir.
Sin embargo, permítasenos hacer algunas preguntas en voz alta.
Toda la tarde se ha hablado del desarrollo sustentable. De sacar las inmensas masas de la pobreza.
¿Qué es lo que aletea en nuestras cabezas? ¿El modelo de desarrollo y
de consumo que queremos es el actual de las sociedades ricas?
Me hago esta pregunta: ¿qué le pasaría a este planeta si los hindúes
tuvieran la misma proporción de autos por familia que tienen los
alemanes? Cuánto oxígeno nos quedaría para poder respirar? Más
claro: ¿tiene el mundo los elementos materiales como para hacer posible
que 7 mil u 8 mil millones de personas puedan tener el mismo grado de
consumo y de despilfarro que tienen las más opulentas sociedades
occidentales? ¿Será eso posible? ¿O tendremos que darnos otro tipo de discusión?
Hemos creado esta civilización en la que hoy estamos: hija del mercado,
hija de la competencia y que ha deparado un progreso material
portentoso y explosivo. Pero la economía de mercado ha creado
sociedades de mercado. Y nos ha deparado esta globalización, cuya mirada
alcanza a todo el planeta. ¿Estamos gobernando esta globalización o ella nos gobierna a nosotros? ¿Es posible hablar de solidaridad y de que “estamos todos juntos” en
una economía que basada en la competencia despiadada? ¿Hasta dónde llega
nuestra fraternidad?
No digo nada de esto para negar la
importancia de este evento. Por el contrario: el desafío que tenemos por
delante es de una magnitud de carácter colosal y la gran crisis que
tenemos no es ecológica, es política. El hombre no gobierna
hoy a las fuerzas que ha desatado, sino que las fuerzas que ha desatado
gobiernan al hombre. Y a la vida.
No venimos al planeta para
desarrollarnos solamente, así, en general. Venimos al planeta para ser
felices. Porque la vida es corta y se nos va. Y ningún bien vale como la
vida. Esto es lo elemental. Pero la vida se me va a escapar,
trabajando y trabajando para consumir un “plus” y la sociedad de consumo
es el motor de esto. Porque, en definitiva, si se paraliza el consumo,
se detiene la economía, y si se detiene la economía, aparece el fantasma
del estancamiento para cada uno de nosotros. Pero ese hiper consumo es el que está "agrediendo" al planeta.
Y tienen que generar ese hiper consumo, cosa de que las cosas duren
poco, porque hay que vender mucho. Y una lamparita eléctrica, entonces,
no puede durar más de 1000 horas encendida. ¡Pero hay lamparitas que pueden durar 100 mil horas encendidas! Pero esas no, no se pueden hacer; porque el problema es el mercado,
porque tenemos que trabajar y tenemos que sostener una civilización del
“úselo y tírelo”, y así estamos en un círculo vicioso.
Estos son problemas de carácter político. Nos están indicando que es hora de empezar a luchar por otra cultura. No se trata de plantearnos el volver a la época del hombre de las cavernas, ni de tener un “monumento al atraso”.
Pero no podemos seguir, indefinidamente, gobernados por el mercado,
"sino que tenemos que gobernar al mercado". Por ello digo, en mi humilde manera de pensar, que el problema que tenemos es de carácter político.
Los viejos pensadores –Epicúreo, Séneca y también los Aymaras-
definían: “pobre no es el que tiene poco sino el que necesita
infinitamente mucho”.
Y desea más y más. "Esta es una clave de carácter cultural"
Entonces, voy a saludar el esfuerzo y los acuerdos que se hagan. Y lo voy acompañar, como gobernante. Sé que algunas cosas de las que estoy diciendo "rechinan". Pero tenemos que darnos cuenta de que la crisis del agua y de la agresión al medio ambiente no es la causa. La causa es el modelo de civilización que hemos montado. Y lo que tenemos que revisar es nuestra forma de vivir.
Pertenezco a un pequeño país muy bien dotado de recursos naturales para
vivir. En mi país hay poco más de 3 millones de habitantes. Pero hay unos 13 millones de vacas, de las mejores del mundo. Y unos 8 o 10 millones de estupendas ovejas. Mi país es exportador de comida, de lácteos, de carne. Es una penillanura y casi el 90% de su territorio es aprovechable.
Mis compañeros trabajadores, lucharon mucho por las 8 horas de trabajo. Y ahora están consiguiendo las 6 horas. Pero el que tiene 6 horas, se consigue dos trabajos; por lo tanto, trabaja más que antes. ¿Por qué? Porque tiene que pagar una cantidad de cosas: la moto, el auto, cuotas
y cuotas y cuando se quiere acordar, es un viejo al que se le fue la
vida. Y uno se hace esta pregunta: ¿ese es el destino de la vida humana? ¿Solamente consumir?
Estas cosas que digo son muy elementales: el desarrollo no puede ser en contra de la felicidad. Tiene que ser a favor de la felicidad humana; del amor a la tierra, del cuidado a los hijos, junto a los amigos. "Y tener, sí, lo elemental". Precisamente, porque es el tesoro más importante que tenemos. Cuando luchamos por el medio ambiente, tenemos que recordar que el
primer elemento del medio ambiente se llama "felicidad humana".
Aquí vengo dejando mis reflexiones desde enero de 2011, a veces en castellano -mi lengua materna-, e outras en galego -perdón polas fallas, que haberá e moitas- especialmente cando trate dos temas mais locais e nacionais galegos.
lunes, 18 de febrero de 2013
lunes, 28 de enero de 2013
Autónomos a 50 euros
O de funcionar a base de "ocurrencias" era a crítica permanente de Rajoy a Zapatero, e non estaba desencamiñado. Para conseguir o éxito das iniciativas fai falla facer unha diagnose, planificar unha estratexia acorde aos medios dispoñibles e deseñar a súa posta en marcha.
Por iso a nova hoxe publicada de rebaixar o custo dos seguros sociais dos mozos, sorprendente e sen negociación previa coñecida, ten todas as papeletas para ser unha máis desas "ocurrencias", sen garantía de dar o froito esperado ou mesmo coa capacidade de xerar máis dano que beneficio a día de hoxe.
Porque o problema que acontece agora na nosa contorna, e que están xa a ver chegar os veciños do norte levándoos con nós ao pozo, é o da falla de demanda. Nesta sociedade de consumo o motor gripa cando falla o consumo, e sen salario nin crédito, os brotes verdes non aparecen por ningures.
Por iso, a creación de nova actividade produtiva sen que exista un incremento da demanda só pode facerse a costa doutra actividade que terá que pechar. Os xoves que se poñan como autónomos poden ser máis competitivos ca outros que xa estean desenvolvendo a actividade. Tamén os empresarios que cada volta con máis frecuencia "contratan" autónomos van sentir a tentación de coller un menor de 30 anos a 50 € e botar a un maior, ou a outro mozo que xa estivera dado de alta antes de hoxe. Pero é pouco posible que a xente que non está a consumir hoxe comece a facelo mañá, se non é a costa doutros consumos.
Cal é logo a saída? Como crear emprego se o consumo non se relanza e isto é un xogo de suma cero onde se alguén mellora, outro empeora? Sempre se pode facer algo: podemos elixir quen vai empeorar. Podemos crear emprego restando os beneficios das grandes empresas multinacionais.
Un exemplo: mudar o consumo de gasóleo de calefacción (cartos para as transnacionais) por biomasa (cartos para empresas locais, xeradoras de demanda de man de obra no medio rural, e que reparte os cartos nos propietarios dos montes, na nosa proximidade). Podemos mudar o contrato coa nosa gran compañía eléctrica e asinar un novo cunha pequena comercializadora independente ou mesmo integrarnos nunha cooperativa enerxética como "Som Energía" que empregue enerxías renovables, xeradoras de emprego.
Mesmo poderíamos mudar o plan PIVE de fomento de compra de automóbiles e polo tanto de consumo de petróleo, por un plan de fomento de instalacións solares ou de biomasa, que non só crean máis emprego, senón que no longo prazo deixan máis cartos no peto do cidadán, que poden gastarse no local no canto de en combustible estranxeiro, creando aínda máis emprego.
Podemos mudar o sistema de xestionar os nosos residuos que nos obriga a transportalo todo á Coruña máis de 100 km, cun custo enorme, e con eses cartos facer plantas de compostaxe locais que transformen en compost o noso lixo orgánico (ollo, falamos de 500.000 €/ano nun concello de 10.000 almas).
En fin, que xa que non hai cartos novos, repensemos onde estamos a poñer os que temos: pode ser que atopemos novas ideas, novos camiños que nos axuden a aforrar, mellorar a nosa contorna e crear emprego todo á vez. Pero sentémonos a falalo, planifiquemos e debatamos. Deixemos xa no pasado as "ocurrencias".
Por iso a nova hoxe publicada de rebaixar o custo dos seguros sociais dos mozos, sorprendente e sen negociación previa coñecida, ten todas as papeletas para ser unha máis desas "ocurrencias", sen garantía de dar o froito esperado ou mesmo coa capacidade de xerar máis dano que beneficio a día de hoxe.
Porque o problema que acontece agora na nosa contorna, e que están xa a ver chegar os veciños do norte levándoos con nós ao pozo, é o da falla de demanda. Nesta sociedade de consumo o motor gripa cando falla o consumo, e sen salario nin crédito, os brotes verdes non aparecen por ningures.
Por iso, a creación de nova actividade produtiva sen que exista un incremento da demanda só pode facerse a costa doutra actividade que terá que pechar. Os xoves que se poñan como autónomos poden ser máis competitivos ca outros que xa estean desenvolvendo a actividade. Tamén os empresarios que cada volta con máis frecuencia "contratan" autónomos van sentir a tentación de coller un menor de 30 anos a 50 € e botar a un maior, ou a outro mozo que xa estivera dado de alta antes de hoxe. Pero é pouco posible que a xente que non está a consumir hoxe comece a facelo mañá, se non é a costa doutros consumos.
Cal é logo a saída? Como crear emprego se o consumo non se relanza e isto é un xogo de suma cero onde se alguén mellora, outro empeora? Sempre se pode facer algo: podemos elixir quen vai empeorar. Podemos crear emprego restando os beneficios das grandes empresas multinacionais.
Un exemplo: mudar o consumo de gasóleo de calefacción (cartos para as transnacionais) por biomasa (cartos para empresas locais, xeradoras de demanda de man de obra no medio rural, e que reparte os cartos nos propietarios dos montes, na nosa proximidade). Podemos mudar o contrato coa nosa gran compañía eléctrica e asinar un novo cunha pequena comercializadora independente ou mesmo integrarnos nunha cooperativa enerxética como "Som Energía" que empregue enerxías renovables, xeradoras de emprego.
Mesmo poderíamos mudar o plan PIVE de fomento de compra de automóbiles e polo tanto de consumo de petróleo, por un plan de fomento de instalacións solares ou de biomasa, que non só crean máis emprego, senón que no longo prazo deixan máis cartos no peto do cidadán, que poden gastarse no local no canto de en combustible estranxeiro, creando aínda máis emprego.
Podemos mudar o sistema de xestionar os nosos residuos que nos obriga a transportalo todo á Coruña máis de 100 km, cun custo enorme, e con eses cartos facer plantas de compostaxe locais que transformen en compost o noso lixo orgánico (ollo, falamos de 500.000 €/ano nun concello de 10.000 almas).
En fin, que xa que non hai cartos novos, repensemos onde estamos a poñer os que temos: pode ser que atopemos novas ideas, novos camiños que nos axuden a aforrar, mellorar a nosa contorna e crear emprego todo á vez. Pero sentémonos a falalo, planifiquemos e debatamos. Deixemos xa no pasado as "ocurrencias".
sábado, 15 de diciembre de 2012
El oro o la vida
El obispo Ramazzini no pudo venir a Tapia por problemas de agenda de última hora, pero fue sustituído con brillantez por José Antonio Noval, párroco de la Pola que ejerce en la diócesis de San Marcos desde hace diez años, trabajando codo con codo con Ramazzini. Su exposición fue directa y clara, tanto como lo es el documental "El oro o la vida" protagonizado por Ramazzini, disponible en internet. Mi enhorabuena a la Asamblea Ciudadana Occidente - A Mariña y a la Casa Azul de Navia por su iniciativa.
"Hemos de defender la primacía de la persona sobre el dinero", la frase que pronuncia el obispo al inicio del documental, resume la problemática de la minería del oro en América latina, en Tapia (Asturias) y en Corcocesto (Galicia). A lo largo de la sesión fue quedando claro a todos los asistentes que el oro no es el futuro, sino el final. El párroco asturiano nos fue desvelando paso a paso que tras el paso de la mina sólo queda veneno, enfermedad y pobreza. Que la miopía de muchos ciudadanos y la corrupción o ineptitud de los dirigentes políticos abren el paso a empresas que mienten, coaccionan y hasta matan sin escrúpulo alguno.
Sólo la información y la movilización unánime de los pueblos, de nuevo, como siempre, pueden salvarnos. Cien, doscientos puestos de trabajo precarios durante diez años no pueden ser el pago para la desaparición de una comarca. La creación de empleo precario en la mina se contrarresta por las pérdidas en los sectores del turismo, la agricultura, la ganadería y la pesca, derivadas de la destrucción del paisaje y la contaminación de suelos y aguas. Los beneficios económicos se van al extranjero, mientras los costes sanitarios y ambientales quedan aquí en forma de enfermedades cutáneas, intoxicaciones y cánceres, de ríos, vegas y costas estériles, de paisajes destruídos.
A todo esto, nuestras administraciones renuevan su actitud de sumisión al poderoso, deshonra nacional para una derecha ideológica que tantas veces saca pecho de casta y poderío, siempre con el débil. Incapaz de ponerse firmemente al criterio de los buenos profesionales con los que cuenta, se afana en su papel vergonzoso que trata de desenrollar la alfombra roja, de asignar ayudas y permisos aceleradamente al mister Marshall de turno. Administraciones que multan a un pequeño ganadero por verter una cisterna de xurro cerca de un río y permite después a la gran minera su destrucción y canalización para llenar el valle de fangos con cianuro.
¿Corrupción o ineptitud? ¿Dónde están las garantías? ¿Qué pasa si el oro baja en los mercados internacionales? ¿Quién garantiza que las telas no se rompen bajo el peso de los fangos contaminando las aguas subterráneas para siempre? ¿Qué estudios de control de la salud de las personas están planteados? ¿Cuáles son las finanzas exigidas para evitar que las mineras escapen tras un posible accidente o abandonen el territorio sin restaurarlo? ¿Están concretadas las responsabilidades políticas y penales para quien dé permisos saltándose las leyes nacionales y europeas?
Aprendamos en cabeza ajena antes de jugarnos el futuro de nuestros hijos: hay alternativas de desarrollo: en el sector primario ecológico, en la industria de transformación de esos productos, en las energías renovables, en la eficiencia energética, en la rehabilitación de edificaciones para el aislamiento térmico... pero en todo caso siempre es mejor emigrar que arruinar tu tierra para siempre. Quien emigra hoy puede volver, tras la mina nada será igual. Es el oro o la vida.
"Hemos de defender la primacía de la persona sobre el dinero", la frase que pronuncia el obispo al inicio del documental, resume la problemática de la minería del oro en América latina, en Tapia (Asturias) y en Corcocesto (Galicia). A lo largo de la sesión fue quedando claro a todos los asistentes que el oro no es el futuro, sino el final. El párroco asturiano nos fue desvelando paso a paso que tras el paso de la mina sólo queda veneno, enfermedad y pobreza. Que la miopía de muchos ciudadanos y la corrupción o ineptitud de los dirigentes políticos abren el paso a empresas que mienten, coaccionan y hasta matan sin escrúpulo alguno.
Sólo la información y la movilización unánime de los pueblos, de nuevo, como siempre, pueden salvarnos. Cien, doscientos puestos de trabajo precarios durante diez años no pueden ser el pago para la desaparición de una comarca. La creación de empleo precario en la mina se contrarresta por las pérdidas en los sectores del turismo, la agricultura, la ganadería y la pesca, derivadas de la destrucción del paisaje y la contaminación de suelos y aguas. Los beneficios económicos se van al extranjero, mientras los costes sanitarios y ambientales quedan aquí en forma de enfermedades cutáneas, intoxicaciones y cánceres, de ríos, vegas y costas estériles, de paisajes destruídos.
A todo esto, nuestras administraciones renuevan su actitud de sumisión al poderoso, deshonra nacional para una derecha ideológica que tantas veces saca pecho de casta y poderío, siempre con el débil. Incapaz de ponerse firmemente al criterio de los buenos profesionales con los que cuenta, se afana en su papel vergonzoso que trata de desenrollar la alfombra roja, de asignar ayudas y permisos aceleradamente al mister Marshall de turno. Administraciones que multan a un pequeño ganadero por verter una cisterna de xurro cerca de un río y permite después a la gran minera su destrucción y canalización para llenar el valle de fangos con cianuro.
¿Corrupción o ineptitud? ¿Dónde están las garantías? ¿Qué pasa si el oro baja en los mercados internacionales? ¿Quién garantiza que las telas no se rompen bajo el peso de los fangos contaminando las aguas subterráneas para siempre? ¿Qué estudios de control de la salud de las personas están planteados? ¿Cuáles son las finanzas exigidas para evitar que las mineras escapen tras un posible accidente o abandonen el territorio sin restaurarlo? ¿Están concretadas las responsabilidades políticas y penales para quien dé permisos saltándose las leyes nacionales y europeas?
Aprendamos en cabeza ajena antes de jugarnos el futuro de nuestros hijos: hay alternativas de desarrollo: en el sector primario ecológico, en la industria de transformación de esos productos, en las energías renovables, en la eficiencia energética, en la rehabilitación de edificaciones para el aislamiento térmico... pero en todo caso siempre es mejor emigrar que arruinar tu tierra para siempre. Quien emigra hoy puede volver, tras la mina nada será igual. Es el oro o la vida.
Aire fresco en Tapia de Casariego
En esta época en que cuando hablamos
de personajes públicos suele ser para denunciar comportamientos poco
ejemplares, en que se menta la regeneración ética de camino al
juzgado, en que los ayuntamientos nombran hijos predilectos a
exbanqueros de pensiones millonarias y que se defiende públicamente sin rubor a políticos
presuntamente corruptos, es de agradecer que de vez en cuando
tengamos la oportunidad de recibir algo de aire fresco a través de
la visita de personajes admirables.
El pasado jueves estaba prevista la visita a Tapia de Casariego del obispo
guatemalteco Álvaro Ramazzini, un “obispo del pueblo”,
uno de esos ejemplos de lo que podría ser la alta jerarquía
eclesiástica "si Jesucristo levantara un día la cabeza" y el puño. Ejerció en la diócesis de
San Marcos desde 1989 hasta hace cuatro meses, donde nada más llegar comprendió que
necesitaba conocer la realidad de su Departamento y lo recorrió con
una mochila en la espalda, durmiendo en escuelas, iglesias y casas de
labranza. Su implicación lo ha llevado a defender a su gente más
allá de los límites de Guatemala: es presidente de la Pastoral por
la movilidad humana, que denuncia las limitaciones al movimiento de
las personas frente a la libertad del de los capitales.
Álvaro Ramazzini recibió en 2005 el
premio estatal de Austria “Konrad Lorenz” para la protección de
la naturaleza y del medio ambiente, por su defensa de la reforma
agraria como herramienta contra la pobreza, su denuncia de las
consecuencias de los tratados de libre comercio para los pueblos de
centroamérica, y su compromiso contra el proyecto de minería oro de
la norteamericana Glamis Gold Ltd., que amenaza con destrozar la base
de vida de la población indígena de la región.
Aprovechando su presencia en Asturias
para recoger el premio internacional Derechos Humanos 2012 del
ayuntamiento de Siero, la Asamblea Ciudadana Mariña-Occidente le invitó a hablar en Tapia sobre el tema de la minería del oro, tan
de actualidad en nuestra comarca y sobre el que cuenta con tan larga
exeriencia. Se trataba de anticipar la realidad de lo que supone una gran explotación minera, conocer de las prácticas de estas multinacionales, de los
beneficios y perjuicios reales de estas actividades para los
habitantes durante la explotación, y de lo que dejan tras de sí
cuando marchan.
viernes, 2 de noviembre de 2012
Como facer política dun xeito novo?
Onte celebramos o primeiro Foro local da Alternativa Galega de Esquerda en Ribadeo. Xuntámonos 15 persoas con ganas de facer algo novo, e con pouca idea de como facelo. Os camiños novos son así, fanse ao andar. Os outros, os que xa existen, xa foron camiñados, xa chegaron onde chegaron e sabemos que iso non nos vale. Cómpre logo rozar terreos descoñecidos, pisar a herba fresca e abrir os ollos a ver onde nos levan os pés.
Na primeira parte da xuntanza falamos aqueles que levamos tempo lendo e escribindo da política, apoiando ou criticando as iniciativas doutros, repetindo palabras vellas ditas de xeitos novos. Afortunadamente, a figura de Beiras e a nosa discreta participación nas iniciativas sociais de xente máis comprometida coa realidade ten atraído a AGE a persoas que son quen de rachar o noso decorado, de levantar as nosas alfombras e deixarnos espidos ante a distancia coa que vemos a realidade tráxica que vive a metade desta sociedade, eses a quen queremos representar e cuxa falla de participación no teatro da política tanto nos indigna.
Se algunha oportunidade ten este proxecto de facer algo realmente diferente, de abrir un camiño novo, virá probablemente da orientación destas persoas excepcionais que son quen de sacar forzas de quen sabe onde para despois de traballar doce horas ao día seis días á semana ser quen de empregar o sétimo en preocuparse do ben común e da mellora da vida dos seus semellantes.
Da reflexión tralo visto e escoitado onte xórdenme varias preguntas:
O noso obxectivo é transformar a sociedade, mudar este sistema inxusto e as políticas que o mesmo impón, que asoballan aos máis débiles e incrementan as desigualdades. Na nosa campaña defendemos a necesidade de cambiar ao goberno para transformar a sociedade, pero cómpre realmente cambiar o goberno para transformar a sociedade? Ou pode ser que sexa preciso, ao revés, mudar a sociedade para cambiar o goberno? Se o goberno é o reflexo da sociedade, se a xente vota a quen pensa coma ela, pode ser que o noso traballo sexa traballar directamente na transformación da sociedade e esquecer os obxectivos electorais, que virán sós unha vez que academos a transformación social.
Debe entón a nova esquerda facer mítines e manifestos, programas e estratexias, ou debe traballar da man das organizacións que atenden a estas realidades, e só desde ese coñecemento e trato directo coa realidade xerar as propostas transformadoras? Basta unha xuntanza cos traballadores sociais, ou con quen da clases gratis aos nenos sen recursos, ou quen organiza un banco de alimentos, para facer un documento de propostas programáticas, ou é preciso traballar nesas iniciativas e recrutar alí, no fragor da batalla diaria pola supervivencia até mañá, ás persoas, salvadoras e superviventes, e as iniciativas liberadoras que merezan estar nas nosas listas e nos nosos programas?
Na primeira parte da xuntanza falamos aqueles que levamos tempo lendo e escribindo da política, apoiando ou criticando as iniciativas doutros, repetindo palabras vellas ditas de xeitos novos. Afortunadamente, a figura de Beiras e a nosa discreta participación nas iniciativas sociais de xente máis comprometida coa realidade ten atraído a AGE a persoas que son quen de rachar o noso decorado, de levantar as nosas alfombras e deixarnos espidos ante a distancia coa que vemos a realidade tráxica que vive a metade desta sociedade, eses a quen queremos representar e cuxa falla de participación no teatro da política tanto nos indigna.
Se algunha oportunidade ten este proxecto de facer algo realmente diferente, de abrir un camiño novo, virá probablemente da orientación destas persoas excepcionais que son quen de sacar forzas de quen sabe onde para despois de traballar doce horas ao día seis días á semana ser quen de empregar o sétimo en preocuparse do ben común e da mellora da vida dos seus semellantes.
Da reflexión tralo visto e escoitado onte xórdenme varias preguntas:
O noso obxectivo é transformar a sociedade, mudar este sistema inxusto e as políticas que o mesmo impón, que asoballan aos máis débiles e incrementan as desigualdades. Na nosa campaña defendemos a necesidade de cambiar ao goberno para transformar a sociedade, pero cómpre realmente cambiar o goberno para transformar a sociedade? Ou pode ser que sexa preciso, ao revés, mudar a sociedade para cambiar o goberno? Se o goberno é o reflexo da sociedade, se a xente vota a quen pensa coma ela, pode ser que o noso traballo sexa traballar directamente na transformación da sociedade e esquecer os obxectivos electorais, que virán sós unha vez que academos a transformación social.
Debe entón a nova esquerda facer mítines e manifestos, programas e estratexias, ou debe traballar da man das organizacións que atenden a estas realidades, e só desde ese coñecemento e trato directo coa realidade xerar as propostas transformadoras? Basta unha xuntanza cos traballadores sociais, ou con quen da clases gratis aos nenos sen recursos, ou quen organiza un banco de alimentos, para facer un documento de propostas programáticas, ou é preciso traballar nesas iniciativas e recrutar alí, no fragor da batalla diaria pola supervivencia até mañá, ás persoas, salvadoras e superviventes, e as iniciativas liberadoras que merezan estar nas nosas listas e nos nosos programas?
viernes, 19 de octubre de 2012
Alcoa ou pleno emprego na Mariña?
Ao final semella que imos pagar entre
todos a luz de Alcoa coma antes, o mesmo que prohibiu a UE no seu
día, salvo que todo sexa unha farsa para gañar votos. Lin o outro
día que a enerxía eléctrica que emprega na fabricación do
aluminio ven a ser entre un 40 e un 60% do seu custo de
funcionamento. E que porén, o custo que lle supoñen os
2000 traballadores é só o 2%. É dicir, que os salarios
dos traballadores son entre 20 e 30 veces menos que o custo da
electricidade.
Supoño que é un erro, porque se é
así, non entendo o negocio que facemos subvencionando entre todos
nós até as dúas terceiras partes da súa factura enerxética (até
un 40% logo dos seus custos totais) para manter uns postos de
traballo que supoñen 20 veces menos cartos. Se as contas son esas,
con eses cartos poderíamos pagar o salario de até 40000
traballadores, pero aínda que fallen algo, seguro que ben poderiamos
coller aos 2000 de Alcoa e aos 4700 traballadores desempregados da
comarca da Mariña.
As cousas non son tan sinxelas, porque
Alcoa a maiores dos salarios paga impostos, pero é que os
inspectores de facenda denuncian que coas deducións e aproveitando
ocos na normativa as empresas transnacionais acaban por pagar o que
queren, e de xeito habitual menos dun 15% dos seus beneficios. Menos que
os autónomos, as PEMES e os asalariados. Entón, a recadación de
impostos obtería unha suba enorme se eses cartos foran salarios
directos e non subvencións a unha grande empresas trasnacional.
Por suposto que se simplemente se pecha
Alcoa non crearíamos empregos aquí, nin os de hoxe nin outros. Por
iso a proposta alternativa podería ser empregar os cartos que
lles damos para transformar Alcoa nun
centro de investigación e fabricación dunha Empresa Pública
Galega de Enerxías Renovables, con man de obra cualificada
e investigadores deses que estamos a botar, para fabricar paneis solares e miniaeroxeradores que nos liberen a todos do
xugo de Eón.
Velahí a viraxe cara a unha
Alternativa de verdadeiro futuro para a nosa bisbarra.
PD: infórmate sobre Alcoa y sus consecuencias ambientales: http://www.calameo.com/read/000471136b7730c85893d
PD: infórmate sobre Alcoa y sus consecuencias ambientales: http://www.calameo.com/read/000471136b7730c85893d
lunes, 15 de octubre de 2012
Hai outro camiño
Din que non hai outro xeito de facer as
cousas. Din que os nosos fillos e netos terán que ter traballos
inestables e mal pagos, que é iso ou o paro. Que tras unha vida sen
poder cotizar, terán pensións de miseria. Pídennos xa que
baixemos os salarios aos funcionarios e as pensións aos nosos
maiores. Que traballemos até os 70 anos mentres a metade dos xoves
está no paro. Que menos médicos e profesores, e a pagar os libros e
mesmo o uso do comedor nos colexios, as medicinas e as receitas. E
ante esas peticións da dereita europea, Feijoo... convoca eleccións
antes de responder.
A dereita aposta pola austeridade, pola
rebaixa dos gastos do Estado, porque renuncia a incrementar os
ingresos. As grandes empresas pagan aquí a metade de impostos da
media europea. As grandes fortunas pagan menos que os desempregados.
Os deputados teñen exentos de impostos o 40% das súas percepcións.
Fai poucos anos eliminaron os impostos de sucesións e o do
patrimonio, favorecendo a quen máis pagaba por eles. Namentres,
soben os impostos dos cueiros e pónnos igual cos dos coches de luxo.
Cando de subir se trata, súbennos os que pagamos todos por igual,
cando baixan, baixan aqueles nos que pagan máis os que máis teñen.
É unha aposta política, a de
favorecer a quen máis ten, a aposta pola desigualdade. Non poden
axudar aos gandeiros, pero axudan ás multinacionais como Alcoa e
Citroen. Non poden axudar aos parados que quedan na rúa por non
poder pagar a hipoteca, pero axudan aos bancos e fan que paguemos
todos a súa débeda. Non poden axudar a quen perde os cartos
enganado coas preferentes, pero fan amnistías fiscais para quen os
teña en paraísos fiscais no extranxeiro.
O peor é que fanno porque os cidadáns
actuamos na política como no futbol. Somos dun equipo e non mudamos
o noso voto aínda que saibamos que non o están a facer ben, que xa
nos enganaron, que nos ocultan a verdade, que adelantan as eleccións
porque despois van facer algo que nos vai enfadar, algo inxusto que
hoxe non poden ou non queren ter que explicar. Semella que nós temos
que serlles fideis a eles, cand son eles quen deberan sernos fideis a
nós.
Non é certo que non haia outro camiño.
Pero se queremos que cambie o xeito de facer política primeiro temos
que cambiar nós. Non van mudar se non llo dicimos, e só hai unha
linguaxe que eles entenden, só unha maneira de dicirlles se nos
gusta á súa proposta para o futuro ou non. Despois, a chorar, a
protestar contra os EREs no bar, a arrepentirse do voto ou de non ir
votar... un día importante para os galegos, para o futuro dos nosos
fillos e netos, este domingo.
martes, 2 de octubre de 2012
O desemprego, o modelo económico e o 21-O
Hai dous camiños
para saír da crise; o do crecemento, e o do decrecemento. O primeiro,
defendido polo PP e polo PSOE, di que para crear emprego temos que
crecer economicamente. O PP aposta por crear as condicións con
baixos salarios e flexibilidade laboral e esperar a que a demanda
externa reavive a nosa industria, mentres que o PSOE di que hai que
recadar fundos aos que máis teñen e empregalos en medidas de
estímulo económico que permetan o crecemento xa.
A estratexia do PP e
dos seus socios europeos non semella funcionar. O premio Nobel de
economía Paul Krugman expón no seu último libro que priorizar a
devolución da débeda afogando á sociedade non tivo éxito nunca
antes na historia en ningures para saír dunha crise como a que
vivimos. Basta ollar aos nosos veciños para ver o que nos está a
esperar se non mudamos o rumbo.
A estratexia do PSOE
pode funcionar como lle está a funcionar aos Estados Unidos, (é
dicir, non moi ben). Cómpre unha mudanza das socialdemocracias
europeas para explorar esa vía: facer no futuro políticas
económicas contrarias ás que veñen defendendo nas últimas
décadas, aliñarse cos intereses do 99% da poboación.
Dun ou doutro xeito,
a estratexia do crecemento para crear emprego vaise topar cos límites
do noso planeta: os ambientáis, e os dos recursos enerxéticos. Eses
límites non son lonxanos, de acordo cos informes da Asociación
Internacional da Enerxía (nada suspeitosa de ecoloxismo) que poñen
o 2015 como fin dos altos prezos do petróleo: a partir da metade da
década vanse disparar sen control.
A estratexia do
decrecemento é máis sinxela. Para crear emprego basta repartir o
existente hoxe. Que é lóxico que os avances tecnolóxicos se
traduzan en máis tempo libre, e que ao repartir os cartos
consumiremos menos algúns de nós, pero todos teremos o necesario,
contaminaremos menos e viviremos máis tranquilos. Claro, o gran
capital non vai sacar gran cousa por ese camiño.
En todo caso, cómpre
lembrar que a estrutura económica da civilización é creación
nosa. É o ser humano quen decide cómo se organiza, somos nós que
facemos as leis e decidimos que é importante e que non o é tanto.
Nada hai inmutable: as cousas seguen como están porque non nos
poñemos a cambialas. O mundo está rexido por estados formalmente
democráticos pero, mentres non o collamos nós, o temón vaino
seguir a levar o diñeiro.
As cousas non van
mudar elas sóas, pero as ferramentas están nas nosas mans. Podemos
decidir movernos, ou ficar quietos. Decidiremos ao ir votar ou ao nos
abster. Ninguén pode escapar desa responsabilidade: todos imos
decidir o noso futuro o vindeiro 21 de outubro.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Vou nas listas
Despois de tanto falar neste foro silencioso, atópome na tesitura
de comezar a traballar (ollo, sen cobrar! ;D) para mobilizar a esa
metade dos galegos que ao parecer non pensan ir votar.
O obxectivo de traballar para levar uns ou outros representantes ao Parlamento galego penso que vale a pena. Hai moitas cousas que cambiar na política galega, e aínda que isto é así desde fai décadas, a experiencia da miña participación no movemento 15M fíxome pensar que a política non vai cambiar mentres os cidadáns non comecemos a participar directamente nela.
Tras colaborar na redacción do programa de Equo para as eleccións nacionais de novembro pasado incorporeime a un novo proxecto político verde de dimensión galega: Espazo Ecosocialista (Ecogaleguistas). Desde el tratamos de introducir no debate e propostas políticas os principios defendidos polo 15M: un novo xeito de facer política, un novo tipo de políticos. No noso caso, cunha proposta de esquerdas, ecoloxista, feminista e pacifista: o que se ten dado en chamar a nova esquerda. Galega, xa que estamos na Galiza.
Desde este foro temos, a maiores de defender o noso ideario e propostas, o obxectivo de artellar a cooperación activa e, co tempo, a unidade da esquerda galega. Conscientes de que as nosas ideas son defendidas por persoas que están desde o PSOE até o BNG, pasando por ANOVA, CxG e EU, e por suposto os irmáns de EQUO, temos traballado estes meses para acadar un proxecto conxunto, e alternativo ao do PP, ou ao menos nunha coalición electoral.
Finalmente temos que darnos por satisfeitos, xa que ao menos a maioría das forzas extra-parlamentarias que se din de esquerdas (excepto CxG) imos confluír na coalición Alternativa Galega de Esquerdas. Desde ela ofertamos moita esquerda, moita ecoloxía, moita sintonía cos principios do 15M (democracia real, directa, fomento da participación cidadá en todos os ámbitos...) A partitura é boa, e coido que atractiva, próxima a tantos cidadáns que se mobilizaron estes meses, alternativa ao que os partidos maioritarios veñen defendendo en Galicia, en España e máis en Europa.
Outro mundo é posible, pero hai que ser quen de transmitilo, e que a xente comparta esa idea e ese novo camiño. Agora cómpre ensaiar moito, que os concertos saian ben e que a mensaxe chegue nítida á maior parte posible da cidadanía.
O obxectivo de traballar para levar uns ou outros representantes ao Parlamento galego penso que vale a pena. Hai moitas cousas que cambiar na política galega, e aínda que isto é así desde fai décadas, a experiencia da miña participación no movemento 15M fíxome pensar que a política non vai cambiar mentres os cidadáns non comecemos a participar directamente nela.
Tras colaborar na redacción do programa de Equo para as eleccións nacionais de novembro pasado incorporeime a un novo proxecto político verde de dimensión galega: Espazo Ecosocialista (Ecogaleguistas). Desde el tratamos de introducir no debate e propostas políticas os principios defendidos polo 15M: un novo xeito de facer política, un novo tipo de políticos. No noso caso, cunha proposta de esquerdas, ecoloxista, feminista e pacifista: o que se ten dado en chamar a nova esquerda. Galega, xa que estamos na Galiza.
Desde este foro temos, a maiores de defender o noso ideario e propostas, o obxectivo de artellar a cooperación activa e, co tempo, a unidade da esquerda galega. Conscientes de que as nosas ideas son defendidas por persoas que están desde o PSOE até o BNG, pasando por ANOVA, CxG e EU, e por suposto os irmáns de EQUO, temos traballado estes meses para acadar un proxecto conxunto, e alternativo ao do PP, ou ao menos nunha coalición electoral.
Finalmente temos que darnos por satisfeitos, xa que ao menos a maioría das forzas extra-parlamentarias que se din de esquerdas (excepto CxG) imos confluír na coalición Alternativa Galega de Esquerdas. Desde ela ofertamos moita esquerda, moita ecoloxía, moita sintonía cos principios do 15M (democracia real, directa, fomento da participación cidadá en todos os ámbitos...) A partitura é boa, e coido que atractiva, próxima a tantos cidadáns que se mobilizaron estes meses, alternativa ao que os partidos maioritarios veñen defendendo en Galicia, en España e máis en Europa.
Outro mundo é posible, pero hai que ser quen de transmitilo, e que a xente comparta esa idea e ese novo camiño. Agora cómpre ensaiar moito, que os concertos saian ben e que a mensaxe chegue nítida á maior parte posible da cidadanía.
lunes, 10 de septiembre de 2012
Dúas novas opcións políticas en Galicia
Tras as turbulentas datas transcorridas
desde o anuncio de eleccións anticipadas en Galicia, os mares da
esquerda e do nacionalismo teñen agora que voltar á calma. A falla
de capacidade negociadora por case todas as bandas cara á
converxencia urxida pola lei electoral non debe agora completarse
cunha loita fratricida entre as dúas candidaturas.
É entendible, e polo tanto explicable, que a converxencia non foi posible porque as novas opcións políticas atópanse ideoloxicamente afastadas e non, como sucedía en tempos anteriores, por mero capricho dos seus dirixentes. Son proxectos
políticos que non
defenden as mesmas solucións,
porque non comparten o mesmo ideario político.
A actual difección de Compromiso por
Galicia defende de xeito maioritario o actual sistema económico
capitalista, propoñendo melloras á súa versión actual no eido da loita contra á
corrupción e o fraude, na defensa das Pemes fronte aos intereses das grandes
empresas e as trasnacionais, no modelo de partido aberto á
cidadanía... en definitiva, propostas similares ás que adoitan
facer, pero non cumprir, os partidos socialdemócratas e liberais.
A coalición Anova-EU non acredita no
sistema, e o seu obxectivo é a súa superación para achegarnos
progresivamente a outro tipo de sociedade rexida polos cidadáns,
cooperativa e igualitaria, de baixo consumo, ambientalmente sostible,
introducindo medidas innovadoras como o reparto do emprego existente,
a limitación dos salarios máximos e a suba dos mínimos, etc.
Ambas opcións defenden e comparten polo de agora á necesidade dunha nova forma de facer política, renovada, austera, achegada aos
cidadáns, aberta á participación, polo que é de esperar que
coincidan nos vindeiros tempos na defensa de medidas de hixiene
política, de eliminación de privilexios de clase, na liña do demandado polo movemento 15M.
Sería de interese que as dúas obtiveran presenza no
parlamento galego para que a cidadanía galega poida visualizar en
San Caetano as dúas versións da nova política, a renovadora e a
transformadora, alternativas aos partidos que hoxe nos gobernan.
Cómpre explicalo ben á cidadanía,
tratarse con respecto e dirixirse aos votantes como adultos, lonxe de
mesianismos, hipocresía e descalificacións. 45 de cada 100
electores están decepcionados co que hai e van na procura dunha
opción nova e atractiva. Sexamos que de explicalas. E non nos demos
entre nós, que xa nos van dar abondo desde fóra.
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