viernes, 27 de mayo de 2016

Entender Venezuela


Venezuela es un país rico en petróleo. Esa ha sido su segunda maldición. La primera fue el reparto de sus tierras “por la gracia de Dios" en favor de una minoría que nunca ha dejado de poseerlas y utilizarlas en su provecho. Como en el resto de la América hispana, el fundamento de la propiedad territorial venezolana está en la bula del 3 de mayo de 1493 emanada del papa Alejandro VI por la cual el vicario de Cristo en la tierra concedía y asignaba las tierras descubiertas al imperio español. Ese imperio las fue otorgando a su vez, a través de las denominadas "Mercedes", a las misiones o a cualquier español que supiera leer o escribir.

La estructura de la tierra en grandes propiedades derivadas del colonialismo fue en un primer momento utilizada para poner esa riqueza agraria a producir con las técnicas del viejo mundo. Sin embargo, la guerra de independencia dio un vuelco a esta situación a comienzos del siglo XIX, cuando el campesinado fue llamado a la guerra y se produjo un despoblamiento del rural que llevó a la aparición de los primeros problemas alimentarios. El descubrimiento de los yacimientos de petróleo a finales de ese siglo, con puestos de trabajo mejor pagados y en condiciones de libertad frente a la estructura caciquil de los latifundios, impidió el retorno del campesinado al rural.

Desde entonces Venezuela ha sido siempre un país desequilibrado, que “no ha querido” dedicarse a producir sus propios alimentos, y ha preferido obtenerlos a cambio de petróleo. Mientras, sus tierras han seguido en manos de la oligarquía, debatiéndose entre la producción agroindustrial para la exportación -ahí nace  la conexión entre esa oligarquía y las multinacionales americanas- y el mero abandono.

Cuando algún gobierno ha intentado revertir la situación, al menos, de las tierras abandonadas, a través de una reforma agraria que abriera paso a una nueva clase de campesinos libres y capaces de vivir dignamente de producir los alimentos que demandan los venezolanos ha sobrevenido un Golpe de Estado. Golpes de Estado apoyados por la oligarquía latifundista -que no ve la necesidad de modificar una situación que le da un poder omnímodo- y las multinacionales de la agroindustria norteamericanas que comercializan las grandes producciones de café, alimentos para ganado o agrocombustibles, todo ello para los mercados mundiales.

La dramática situación actual, derivada del descenso de los precios del petróleo -aprovechada por esa oligarquía para boicotear en lo mucho que puede a un pueblo al límite de su resistencia- pone en jaque a una República Bolivariana que no ha tenido tiempo y/o fuerza para poner en marcha esa reforma de la propiedad de la tierra que posibilite la soberanía alimentaria de los venezolanos. La nueva Asamblea conservadora ya avisa que va a dar marcha atrás a las tímidas reformas conseguidas en esa línea a través de laboriosos procesos legislativos escrupulosamente respetuosos con la legislación.

Mientras tanto, la prensa, en manos de esa misma oligarquía, golpea sin piedad con el apoyo de la derecha neoliberal española. El futuro está escrito: salvo milagro, será una nueva oportunidad perdida para los venezolanos.

Leer más: http://www.monografias.com/trabajos91/evolucion-de-la-propiedad-territorial-en-venezuela/evolucion-de-la-propiedad-territorial-en-venezuela.shtml#ixzz49sHQRoi1

http://radiomundoreal.fm/9095-la-construccion-a-ser-defendida?lang=es

Reflexión final: 
En el imprescindible libro de Miguel Maura -aquel republicano de centro-derecha que fue Jefe de Gobierno durante la segunda República española- “Así cayó Alfonso XIII,” escribe que cuando llegó al poder la República muchas voces clamaban por revertir la injusticia histórica del reparto de la riqieza y las tierras desposeyendo a la oligarquía monárquica. Él, entre otros, convenció a los más exaltados de que había que hacer las cosas de otro modo, con tiempo, de forma que se respetó el status quo prerrepublicano. 
El tiempo nunca llegó. Al final del libro, desde la atalaya de más de una década de dictadura franquista con sus horrores, el propio Maura reconoce que de haber sabido lo que iba a hacer esa misma oligarquía que él defendió tras el levantamiento de 1936 su opinión habría sido muy otra. Me gustaría saber hasta qué punto la revolución bolivariana se ha pasado de blanda. Lecciones para el futuro.

domingo, 15 de mayo de 2016

A hora da xenerosidade


O pacto entre Izquierda Unida e Podemos, a coalición “Unidos Podemos” reabre -pecháraa o PSOE fai 30 anos tras uns inicios prometedores- a oportunidade dun cambio real das políticas no Estado para traballar a prol da maioría social.

Ese pacto, produto da necesidade de ambas formacións a partes iguais, precisa de amplitude de miras pola parte de todos: dos dirixentes de Podemos e IU, dos dirixentes das formacións que están a confluír con eles no Estado e noutros territorios, dos militantes de todas elas e en xeral de todos aqueles que agardamos un cambio real das nosas institucións.

Dígoo porque a perspectiva dun incremento no número de escanos de ambas formacións pode supoñer un problema se no canto de centrar o foco nas propostas alternativas e transformadoras, deixamos que outros o poñan nas persoas que van entrar en tal o cal posto de responsabilidade. Se non somos quen de tomar a iniciativa da campaña escollendo 10 temas candentes achegados ás persoas outros virán meter o dedo no debate dos postiños co obxectivo de que rompamos o cántaro e botemos o leite polo chan.

A xenerosidade debe xurdir do recoñecemento dos méritos das formacións participantes. Izquierda Unida foi a “gardiá da lume“, a mantedora da mensaxe alternativa, da coherencia do discurso todos estes anos nos que o pensamento único foi tragando á socialdemocracia europea pola boca da “terceira vía”. Era de xustiza que fosen eles quen colleran o froito da decepción tralo fracaso do neoliberalismo, pero tardaron en abrirse, as vellas inercias impediron a súa adaptación ós novos tempos, e só tralo triunfo de Podemos, con todo perdido, deixaron a Alberto Garzón abrir as ventás. Algo parecido ó que aconteceu co BNG na Galiza.

Foi Podemos quen viu vir a onda do 15M, e quen soubo subir nela e capitalizar a ansia de renovación, quen entendeu que moita xente afastada da política precisaba de comezar a entendela antes de poñerlle etiquetas, desde o principio. Que era preciso comezar por falar da diferencia entre os de abaixo e os de arriba antes que elixir entre esquerda e dereita. Que para acadar a maioría social precisa para a transformación do país non se podía comezar por falar só cos que se senten de esquerdas senón que hai que dirixir a mensaxe a todos os oprimidos polo sistema. Tamén na Galiza, outros tralo 15M e antes de nacer Podemos estivemos pola transversalidade, neste caso sen saír do ámbito da esquerda -entre a nacionalista e a federalista- obtendo un bo resultado como AGE.

Unidos Podemos incrementa a base social das anteriores alianzas, ó sumar as referencias electorais en todo o estado da esquerda tradicional e dese novo electorado menos ideoloxizado pero moi activo e numeroso. É tarefa de todos cooperar na integración, co respecto mutuo e comprensión, ás longas traxectorias, ás novas enerxías, achegando ilusión, empatía e intelixencia emocional comprendendo que imos todos no mesmo barco. O mesmo coa nosa candidatura En Marea: con todas as eivas na conformación da lista, as persoas que nela participan amosan o compromiso esixible co papel que van desenvolver. Tempo temos para traballar en mellorar a ferramenta de confluencia e os procesos participativos cara ás autonómicas e máis aló.

Xenerosidade, logo, traballo, paciencia e moita intelixencia emocional. Na futura transformación de Galiza e de España precisaremos todas as mans, pero hoxe é hora de empuxar, cada un desde o seu recuncho. A oportunidade, como di Anguita, é única. Medre o mar!

sábado, 14 de mayo de 2016

Pasarse cuatro pueblos


Que sale el ministro Margallo y dice que nos hemos pasado "cuatro pueblos" con la austeridad. Se trata de una sorprendente reflexión para realizarse en precampaña electoral y con la amenaza de un nuevo apretón del austero cinturón a la vuelta de la esquina. Eché, eso sí, en falta que hubiera ahondado un poco más en el tema, que hubiera esplicitado con un poco más su reflexión: vamos, que me quedo con ganas de saber cuáles serán esos pueblos de que habla.

Yo que sé, tal vez le parece ahora excesivo el despido de miles de interinos en colegios e institutos de todo el Estado, que supuso además un incremento en el número de alumnos por clase y el recorte en profesores de apoyo para aquellos que los precisan; o quizás a la precarización de los contratos de quienes cuidan de nuestra salud en los hospitales y la merma de personal de los centros de atención primaria, con el consiguiente incremento de las listas de espera. 

O puede que le parezca hoy excesiva la reforma laboral que facilitó el despido barato por bancos y grandes empresas de decenas de miles de trabajadores mientras se rescataba a esos mismos bancos con nuestros impuestos y se les permitía enriquecerse especulando con una deuda pública doblada por ese mismo rescate; o tal vez le cree pesadumbre recordar el subsiguiente recorte de las prestaciones de desempleo, que ya no llegan ni al 50% de los desempleados registrados, para que busquemos más desesperadamente y sin tantas exigencias los precarios minijobs que su “recuperación por reparto” proporciona.
 
También podría estar hablando del frenazo en la aplicación de las ayudas que legalmente les corresponden a dependientes reconocidos, o del recorte de los servicios sociales, arrancados de las manos de los despilfarradores ayuntamientos, eliminando servicios de asistencia social precisamente cuando más necesidad de ellos hay; o de esa mágica combinación de caída de las becas e incremento de tasas universitarias que está consiguiendo dar la vuelta como un calcetín a la perniciosa tendencia a licenciarse de los hijos de... cualquiera.
 
¿Qué se yo? Puede que hable de la manera en que, tras todo esto, han modificado las leyes para restringir nuestro derecho al pataleo, ya sea encareciendo el acceso a la justicia prohibiendo la simple protesta en la calle -o en twitter!!!- eludiendo a los jueces para ir directamente a vaciar nuestros menguados bolsillos para sancionar conductas que hace nada eran plenamente legales.
 
O si no, centrándose en las formas, puede ser que sufra un ataque de vergüenza, por el regodeo que se traen con las medallas a las vírgenes, los impuestos al sol, los rescates de proyectos fallidos (Castor, radiales), la toma por asalto de los medios de comunicación -para usarlos bien como punta de lanza, bien como negra tinta de calamar-, o simplemente los insultos a nuestra inteligencia que vomitan en cada comparecencia pública entre caso y caso de corrupción, blanqueo o fraude fiscal. 
 
Son ciertamente muchos los pueblos que se han pasado. Por un momento, escuchando la reflexión de Margallo, me pregunté si hoy, en precampaña electoral, iban a tener los santos cojones de decirnos que, caídos del guindo, se están pensando tomar el próximo cambio de sentido y regresar unos cuantos pueblos atrás, buscando el ansiado pacto PPSOE de la Grossen Koalitionen".
 
En esas estaba yo cuando, afortunadamente, ha salido un vídeo de Rajoy a dejarme claro que no. Por lo visto, el hombre está satisfecho de la labor de estos cuatro años, y no le parece que se hayan pasado "cuatro pueblos". A su parecer, ya enfilada esta ruta, él ve mejor seguir por ella un poco más, quizás hasta el "quinto pino".

domingo, 1 de mayo de 2016

Por que non ó hotel na Illa Pancha?

Vai para un ano que a maioría dos ribadenses soubemos que existía un proxecto para converter o edificio vello do faro da Illa Pancha nun pequeno hotel de luxo, con dous apartamentos de a 150€/noite. Sería o primeiro de España, e o alcalde amosaba a súa ledicia e opinaba que viña ser un premio pola contención demostrada polo Concello de Ribadeo no coidado do noso litoral.

Sorprendidos primeiro polo feito de que un proxecto como ese estivese concedido sen que ninguén na vila o soubera, un grupo de veciños comezamos a preguntar sobre os detalles do mesmo. Cómpre dicir que a Illa Pancha é unha parte moi representativa do espazo natural protexido da Ría de Ribadeo, e polo tanto os usos na mesma están moi limitados.

Así coñecemos que se trataba dunha concesión de Portos do Estado, ó abeiro dunha decisión do Consello de Ministros para sacar rendementos económicos ó patrimonio do Estado a través de concesións para hoteis das antigas vivendas dos fareiros -segundo a Voz de Galicia esta concesión suporía a Portos uns ingresos de 18110€ anuais-. Puxémonos en contacto co técnico responsable da concesión, en Ferrol, e ante a nosa sorpresa, non coñecía que o faro de Ribadeo estaba dentro dun espazo protexido. En todo caso, dado que segundo dixo, o proxecto consistía nunha reforma interior do edificio para habilitar dous apartamentos, o impacto ambiental non sería significativo.

Reflexionando sobre o tema, caemos na conta que a) un hotel de luxo precisa servizos como aparcadoiros, alumeado, cafetería, etc.; b) que a illa leva décadas pechada por razóns de seguridade, polo que a apertura dun hotel dentro da mesma obrigará a facer obras para garantir a seguridade dos clientes; e c) que sendo a illa Pancha o destino do máis típico paseo dos ribadenses e visita obrigada dos turistas que por Ribadeo pasan, a súa apertura ó público levará un enorme risco de degradación da súa calidade ambiental. Todo iso levounos a situarnos en contra da apertura do hotel.

Xa este ano, cando o promotor presentou o proxecto no Concello, a cousa resultou ser aínda peor: a maiores do hotel e a "mera reforma interior do antigo faro", aparece unha cafetería sobre o aparcadoiro subterráneo existente entre os dous faros, e tamén se solicita permiso para instalar unha carpa ó seu carón. E polo que respecta ás nosas sospeitas: alumeado nocturno, papeleiras, profusión de carteis con avisos de perigo e instrucións de bo comportamento, obras de acondicionamento e protección nos puntos de perigo, aparcadoiro na illa para tres vehículos, e axardinamento de 500 m2 ó redor do hotel. É dicir, a absoluta transformación dun espazo natural protexido.

Permitídeme a broma! Sucede que aínda que libramos da invasión das inmobiliarias que tanto dano fixeron nos concellos veciños de Foz e Barreiros -grazas ó intelixente comportamento do Concello de Ribadeo-, se algo hai que nós xa coñecemos é o efecto da aglomeración turística sobre os espazos naturais máis rechamantes da nosa costa.

O mesmo ano -2015- no que as nosas autoridades se poñen de acordo para abrir a Illa Pancha ó acceso público e á explotación privada, as mesmas autoridades acordan restrinxir o acceso á praia das Augas Santas polos efectos da sobre-presión turística sobre un espazo protexido. Ninguén hoxe daría permiso para poñer un restaurante nas Catedrais, nin para axardinar a contorna, acabamos de sacar os aseos de aló porque se enchían en nada as fosas e o paso das cisternas desfacía toda a contorna, a vexetación natural e máis o solo están desaparecidos da cabeceira dos cantís en toda a ruta entre Esteiro e Augas Santas, as papeleiras voan co vento e enchen de lixo os toxos e a breixeira protexida, os plásticos rematan no mar...

Por que, entón, agora que coñecemos por experiencia o dano que a invasión das persoas fai sobre o medio natural, imos volver a ameazar un novo espazo natural protexido? É preciso matar a illa Pancha para salvar o seu histórico faro? É preciso matar á Pancha para crear 2 empregos cun novo hotel de dúas habitacións en Ribadeo? Non hai no concello edificios históricos singulares máis axeitados para facer un hotel con todas as garantías de seguridade e de servizos? Que miopía nos impide anticiparnos o futuro?

Reflexionemos, démonos tempo, solicitemos todos os permisos legais, tamén os das autoridades ambientais -que nestes casos adoitan poñerse de perfil no canto de actuar de oficio-. Todo, antes de dar luz verde apresuradamente a un proxecto que nada ten que ver co respecto ós principios de sustentabilidade que tanto nos gabamos de defender. Nin Bandeira Azul, nin Reserva da Biosfera, nin  Sistema de Xestión Ambiental, nin Axenda XXI Local. Estas son as decisións nas que o compromiso ambiental de Ribadeo debe quedar patente. Non valen escusas.

lunes, 18 de mayo de 2015

Utopía ribadense: O Ribadeo que pode ser


No manifesto de RiBadeo en común falamos de construir de xeito cooperativo un modelo de concello coherente e sustentable, económica, social e ambientalmente. Se o grupo de programa debe traballar para xerar propostas acordes ó manifesto, cómpre poñer negro sobre branco a idea que temos do que significan esas verbas. Aquí vai unha primeira achega.

A coherencia nas políticas do concello supón que o traballo que desde el se fai está dirixido de xeito global a acadar uns obxectivos. É dicir, que no canto de consistir nunha serie de actuacións independentes dirixidas a solventar necesidades ou poñer en marcha iniciativas puntuais, o noso traballo seguirá un plan integral -dinámico e acordado coa veciñanza- dirixido a transformar o Ribadeo actual no Ribadeo que queremos construír.

O Concello sustentable significa que ese modelo que queremos construír debe cumprir a condición de ser viable no tempo tanto social como ambientalmente. Non pode, por tanto, estar baseado en políticas que se esgoten en si mesmas, como o crecemento urbanístico ou turístico sen máis, en procesos produtivos que esgotan os nosos recursos ou se basean en recursos alleos, na degradación da contorna ou na alienación das persoas a través da explotación e a precariedade.

Cómpre logo, como paso previo áo deseño e aprobación de medidas, facer un debuxo do Ribadeo ó que imos, do destino da nosa viaxe. Só sabendo onde imos poderemos saber se progresamos ou non. Só sabendo como queremos vivir, que rural, que modelo turístico, que calidade ambiental, que relacións sociais, que saúde e cultura nos gustaría ter, poderemos coñecer, ano a ano, se estamos ou non a achegarnos a ese destino. Debuxo a continuación a miña particular Utopía ribadense.

Sociedade ribadense

As ribadenses somos persoas felices, capaces de gozar das festas e das bibliotecas, indo ó teatro ou escoitando á banda, tomando os viños ou en tertulias de café, facendo deporte ou de copas coas amigas.

As ribadenses son xentes solidarias cas súas veciñas de dentro e de fóra, queren e respectan ás súas maiores e traballan para que as xeracións futuras vivan, ó menos tan ben coma a súa.

A xente miúda recuperou as rúas, transita e xoga nelas sen perigo, e os seus pais gozan dunha liberdade maior ca nos anos pasados. Menos coches e máis bicicletas, con espazos preferentes para a súa mobilidade e aparcadoiros cubertos, xeran un ambiente máis limpo e saudable.

O Concello de Ribadeo é un exemplo de transparencia e participación. As xentes de Ribadeo están informadas e comprometidas coa mellora da súa vida, acuden ás asembleas veciñais para criticar e propóñer medidas que melloren o xeito de facer as cousas.

O programa de traballo, baseado no programa electoral, é aberto a modificación polos propios veciños. Os cargos políticos están suxeitos á revogabilidade a través dun procedemento regulado.

A cidadanía exixe ser informada e ten acceso a toda canta información solicita de xeito doado e rápido. Existe un sistema informático -baseado en software libre- ao servizo da trasmisión de información áxil á veciñanza, e á recepción das súas preguntas, suxestións e demandas.

Existen ferramentas de participación en todas as concellerías a través de comisións sectoriais que reunen a políticos, funcionarios e asociacións en xuntanzas ás que teñen acceso todos os veciños.

Os orzamentos se debaten públicamente e se presentan por territorios. Os veciños deciden o destino da parte dos cartos que non está comprometida (en salarios de persoal e outros custos fixos) a través de ferramentas de participación (p.e., asembleas -na vila e nas parroquias- nas que se presentan, debaten e deciden as actuacións e investimentos que se levarán a cabo en cada terriorio).

Servizos públicos

O Concello conta cun persoal elixido de xeito transparente de acordo co seu mérito e capacidade, sen lugar a amiguismos e corruptelas, que se afana polo servizo á súa veciñanza.

As xentes de Ribadeo conciben a saúde e a educación -máis aló de como servizos públicos básicos a defender- como o resultado das súas propias decisións: alimentación, actividade física, disfrute da lectura, da música, das artes, etc.

O centro de saúde conta co persoal preciso nun servizo ininterrumpido de 24 horas. O Hospital da Costa está ben comunicado a través dun horario de FEVE axeitado. A atención médica telefónica e telemática están maximizadas. Existen ferramentas de participación da cidadanía, tanto no deseño de programas globais cara á mellora da saúde coma na xestión da súa atención médica.

Os centros educativos contan cos recursos persoais e materiais precisos para desenvolver o seu importante cometido. Hai un compromiso da sociedade ribadense que vai máis aló da achega deses recursos, que inclúe tanto a participación da sociedade e a administración local na xestión dos centros, como a participación dos centros -estudantes, familias e docentes- na xestión do local: os centros están comprometidos na formación integral da cidadanía ribadense.

A atención aos maiores respecta á súa vontade, é inclusiva e forma parte da vida ribadense. Os maiores son parte da sociedade ribadense e contan tanto para recibir servizos como para achegar propostas. A súa experiencia é parte esencial da nosa cultura, e a súa memoria un ben a conservar. A sociedade ribadense está comprometida -máis aló de contar cos servizos de residencias e centros de día precisos- coa integración dos maiores na vida pública.

Non hai en Ribadeo poboación marxinal ou en risco de exclusión. Os programas de prevención funcionan axeitadamente co compromiso das administracións e de todos os ribadenses.

Economia

A economía de Ribadeo é sá e equilibrada. Os orzamentos municipais priorizan a xeración de emprego a través dun programa de compra pública local polo que se adquiren bens e servizos aos propios veciños aplicando criterios de proximidade e sustentabilidade, a maiores dos puramente económicos.

As persoas desempregadas teñen a opción de acceder a un programa no que a cambio do seu traballo en actividades de interese social reciben unha achega en moeda local que serve para comprar alimentos no comercio local, pagar impostos e servizos municipais ou o aluguer e gastos das vivendas protexidas.

Ribadeo extrae sustentablemente os recursos que precisa (agricultura, gandeiría, recursos forestais, canteiras, pesca, marisco, enerxía eólica e solar) sen contaminar a contorna e de xeito económicamente viable, abastecendo en boa medida as súas propias necesidades de alimento, enerxía e materiais de construción.

Con respecto ao ano 2015, a gandeiría de leite reduciu enormemente o seu peso: hoxe contamos cunha explotación por parroquia, que explota en rotación extensiva ecolóxica as pradeirías mediante sistemas de propiedade e traballo compartido. Coa metade de vacas e o 25% da produción do 2015, empregamos catro veces máis persoal e aínda saen as contas.

Os montes son máis diversos, mantendo espazos naturais nas vaguadas, nos cumios e nas ladeiras máis costas, e estando o resto adicado ao 50% ao eucalipto e o piñeiro para biomasa e construción.

A agricultura multiplicou por dez a súa superficie adicada á produción de alimentos, especialmente da horta e as froiteiras. Hai tamén pequenas empresas de produción de ovos, coellos e gando menor.

Grazas á recuperación da formación na Pedro Murias e á experiencia dos obradoiros veciñais de conservas e lácteos, Ribadeo conta hoxe cun sector secundario baseado na tranformación desa produción (produtos de madeira, industrias de envasado, conservas alimentarias). Os ciclos formativos en agroecoloxía e enerxías renovables axudaron tamén deron saída a novos profesionais e á aparición de pequenas empresas e cooperativas nestes eidos.

O sector da construción ten evolucionado cara á bioconstrución, a rehabilitación das edificacións cara á eficiencia enerxética, constituíndo un axente de cambio que recibe fondos públicos cun retorno económico a través do aforro enerxético e a sustentabilidade.

Ribadeo ten un sector servizos dinámico e moderno, baseado nun turismo que aproveita uns recursos ambientais ben conservados, dando traballo a pequenas empresas especializadas. A hostalería recupera e conserva os sabores típicos da nósa vila -dando saída aos alimentos producidos no nóso rural e litoral- e comparte o esforzo para recuperar á súa beleza. O comercio local, que tamén da saída ás producións locais, segue a ser o referente na nosa bisbarra, que está a recuperar poboación.

As empresas ribadenses, conscientes de que os traballadores e os clientes son as mesmas persoas, manteñen unhas condicións laborais -horarios e salarios- compatibles cun nivel de vida satisfactorio para toda a veciñanza.

Servizos básicos sostibles

Os servizos de luz, auga e telecomunicacións teñen unha calidade que satisface á veciñanza, que os emprega con mesura e paga por eles un prezo axeitado ó seu custe.

A traída de auga ten unha cualidade que fai innecesario mercar auga embotellada. Os veciños teñen instalados sistemas de aforro de auga e consumen menos cantidade de auga e enerxía ca onte. Os prezos son abondos para cubrir os custos, e proporcionais ó consumo en función do número de persoas empradroadas en cada vivenda.

O abastecemeto eléctrico ten unha cualidade homologable co do resto do país. Unha parte cada vez maior da enerxía é producida no propio concello de xeito renovable. O consumo do alumeado tense reducido moito grazas a medidas de eficiencia e aforro implementadas de acordo cos veciños.

O programa de mellora do illamento das vivendas ten progresado moito, polo que o consumo enerxético da veciñanza diminuíu. Eses cartos nos nosos petos repercuten na mellora da economía local. Unha parte creciente do calor procede da biomasa dos nosos montes, garantindo unha saída a prezo razoable á nosa produción de madeira -e mantendo o gasto en calefacción no circuíto económico local-.

O volume de lixo xerado diminuíu ostensiblemente. A fracción orgánica é compostada en proximidade para producir fertilizante, e crea 10 postos de traballo. Debido á redución no custe de xestión, centos de milleiros de euros afórranse cada ano, destinándose a outras finalidades decididas polos propios veciños.

Espazos naturais

A sociedade ribadense fai un uso moderado dos recursos de que dispón, consciente de que teñen que durar para sempre. Non pecha os ollos aos procesos de degradación e contaminación do medio: lembra as riquezas que existían no pasado e traballa pola súa recuperación.

Os ríos e regos son corredores ecolóxicos que conectan as zonas naturais dos cumios co litoral. Algunas das ribeiras mellor conservadas teñen sendeiros sinalizados, e volve a pescarse a troita neles. Os veciños aproveitan a madeira das ribeiras de acordo co criterio da gardeiría fluvial baixo a supervisión do Concello.

A ría mantén a riqueza ornitolóxica que levou á súa protección, e recuperou a riqueza pesqueira e marisqueira, que son aproveitadas de xeito equilibrado e sostible. Non recibe verquidos contaminantes e nas súas marxes medra un bosque diverso de especies autóctonas atravesado por unha senda salpicada de observatorios para as aves en puntos estratéxicos.
 
O litoral protexido ribadense, libre de construcións, é un recurso turístico aproveitado de xeito compatible coa súa conservación. Surcado por roteiros ben sinalizados, permite aos usuarios disfrutar dunha paisaxe que combina a natureza cos aproveitamentos económicos permitidos. As edificacións discordantes teñen sido eliminadas, as compatibles rehabilitadas e os espazos degradados recuperados. Outros espazos naturais e patrimoniais -fragas, castros, etc.- teñen sido inventariados, sinalizados e protexidos, tras chegar a acordos cos seus propietarios.


Que vos parece? Como vedes, hai un futuro posible ao que achegarse. Sen prisas, sen pausas, cómpre poñerse a traballar canto antes. Traballando, cooperando, construíndo, en Común.


jueves, 5 de marzo de 2015

Recuperación? Qué recuperación?


Ante los patéticos intentos de nuestro gobierno de convencernos de que ya viene lo bueno -aunque sea a base de endeudarnos durante seis meses con obras públicas para hacer ver que ya se crea empleo-, veamos tres gráficas reveladoras. La primera evidencia la conocida relación entre la creación de empleo y el crecimiento económico, y viene a decirnos que sin crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) no hay creación de empleo, al menos no por los mecanismos que venimos utilizando en el pasado medio siglo:


La segunda nos muestra que, al menos en los últimos treinta y cinco años, ese necesario crecimiento económico ha precisado siempre de un incremento del consumo energético:


Finalmente, veamos el escenario futuro asumido por la comunidad científica para la disponibilidad energética mundial. Como se aprecia en la figura, estamos en el pico de la gráfica. Al descenso de la disponibilidad de petróleo, ya iniciado, se viene el del gas en las próximas dos décadas, y luego el del sucio carbón.


En definitiva: el futuro post petróleo ya ha comenzado. No hay reemplazo para la energía que hoy consumimos, y menos un excedente disponible para hacer viable el regreso al crecimiento económico mundial. Y sin crecimiento este sistema no crea empleo neto: hoy estamos repartiéndolo -sin decirlo, porque el reparto del empleo es una reivindicación decrecentista que no se puede admitir por las ideologías tradicionales- a base de eliminar contratos a tiempo completo y crearlos a tiempo parcial: baja el paro, pero las horas trabajadas no suben.

El crecimiento del empleo de estos meses coincide con un repunte de inversión preelectoral por las administraciones (hemos necesitado un 5% de déficit público para conseguir crecer un 2%). Merkel nos permite mover la economía con obra y contratación públicas hasta que pasen las elecciones (como hizo callando con Samaras en Grecia) porque intenta evitar tener a Pablo Iglesias en la Moncloa. Pero seríamos tontos si nos engañáramos: después de noviembre llegará un crudo invierno para purgar este transitorio exceso. Habrá que cumplir con los compromisos... cuando pasen las elecciones.

En definitiva, ¿qué futuro estamos construyendo, con la cabeza hincada el la tierra? Ninguno. El regreso gradual a niveles de energía disponible similares a los pre-industriales hará colapsar la globalización: tanto el transporte como la agricultura convencionales serán inviables en pocos años. Desaparecerán de nuestro paisaje los “alimentos kilométricos” y las grandes cadenas de distribución. Tendremos que producir en nuestro entorno cuanto necesitemos, lo que hace preciso trabajar ya en las estructuras que permitan organizarlo de forma cooperativa y digna.

Tampoco dispondremos de gasóleo para nuestra movilidad y calefacción: debemos fomentar ya la transición energética hacia el ahorro, la eficiencia y las renovables. Promovamos la investigación, educación y la creación de pequeñas empresas de construcción especializadas en eficiencia, y de industria renovable de pequeño formato, distribuída y adaptada a lo local. Precisaremos también una pequeña industria para la provisión del menaje básico, así como para el aprovechamiento de los excedentes del rural.

Y no olvidemos la cultura y el ocio locales, básicos para nuestra felicidad. Las actividades culturales, deportivas y de ocio hacen comunidad, y si algo es seguro es que necesitaremos recuperar el espíritu comunitario que vivieron nuestros padres y abuelos: las personas que tenemos más cerca, nuestra familia, amigas y vecinas serán -volverán a ser- el mayor tesoro. En el futuro post petróleo seremos sin duda más pobres pero, si lo preparamos adecuadamente, podemos ser más felices.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Tempo de medrar


Imos na procura dun novo xeito de gobernarmos, na que os cidadáns teñamos acceso á información sobre calquera aspecto do noso interese, sexamos consultados, decidamos. Que sexamos, en fin, tratados como adultos capaces.

Hoxe as persoas máis novas acceden en masa á educación, e rara será aquela que non teña escoitado que non nos debe valer a explicación primeira das cousas, nin a escura, nin menos a ausencia dela: as persoas debemos ter conciencia crítica. Porén, nunha terra tan castigada pola emigración da mocidade -especialmente da mellor preparada e activa- aínda é maioría a cidadanía que medrou en tempos nos que a crítica non era un valor a promover: cantas veces a persoa que levantou a testa, perdeuna! Tal vez por iso é tan común aínda esa actitude resignada do “é o que hai e non lle hai que facer” que tan ben vai a quen saca proveito da nosa parálise.

Por esa senda chegamos onde hoxe estamos: pouco facer e moito queixarnos do mal que van as cousas. Botarlle as culpas aos gobernos -de Madrid, de Santiago, do Concello- e protestar nos bares polo desemprego, pola mala calidade das traídas da luz e da auga, polo baixo prezo da madeira e o leite, pola suba do lixo e o IBI, pola corrupción e os enchufes que nos rouban os cartos públicos... A queixarnos, en fin, e a esperar. A esperar que veña alguén a sacarnos as castañas do lume, a darnos un emprego -mesmo mal pagado e temporal-, a mudar o noso escuro e incerto futuro. Alguén que saiba máis ca nós, que sexa máis forte e intelixente, máis honrado e bo, alguén mellor, un líder, un xefe, un pai.

Non esperemos máis: demos un paso adiante, é hora de inaugurar un tempo novo.

Un tempo no que nós decidamos sobre o noso, sen hipotecas nin medos. Para pensar sobre o que queremos ser e o que non, sobre os traballos sempre adiados e nunca feitos, sobre os recursos mal xestionados ou en completo abandono, sobre a viabilidade cara ao futuro das nosas actividades económicas, sobre o estado do patrimonio común e a súa xestión. Tempo para reflexionar como pobo adulto sobre os nosos comportamentos -as virtudes e os vicios-, o noso lecer e o noso loitar, sobre a nosa formación e a nosa saúde, sobre os recursos e servizos que precisamos ou queremos, sobre as nosas prioridades, en fin, en todos os eidos.

Tempo de transparencia nos datos e nos feitos, de coñecer e participar, de decidir xuntos e asumir xuntos as decisións tomadas.

Chegado é o tempo, en fin, de medrar: tempo da cidadanía adulta, informada, crítica e responsable. Tempo de construír unha nova Ribadeo entre todos, xuntos, en común.

martes, 27 de mayo de 2014

Do urxente e o importante ou Están crucificando a Brian!


Unha das miñas tiras prefiridas do maestro Quino, premio Principe de Asturias da comunicación deste ano, é esta reflexión sobre o urxente e o importante, que ten pasado ao acervo común:

 

Cando AGE chegou fai dous anos e medio, traíndo a novidade da superación por parte da esquerda galega do “marco” entre o nacionalismo e o non nacionalismo, o argumento para superar esa secular fronteira foi o estado de emerxencia social. Emerxencia: “Situación de perigo ou desastre que require dunha acción inmediata.”

AGE naceu para ser un instrumento nas mans da cidadanía agredida, para que entrara nas institucións e tivera voz propia nelas. Liderada por dúas forzas, unha coa lexitimidade da loita obreira de sempre e outra construída desde abaixo, ás que se sumaron xóvenes forzas ecoloxistas e radicalmente democráticas, AGE constituíu a sorpresa das eleccións autonómicas coa súa atractiva mensaxe de ruptura e renovación.

Dous anos despois, as eleccións europeas parecen dicir que AGE está a deixar pasar a onda do 15M, que non é quen de surfeala coas pesadas mochilas dalgúns, e que afortunadamente esa onda non vai quedar orfa, senón que a propia cidadanía estase a organizar ao redor dunha nova forza horizontal, Podemos, que aínda que semella non ter estrutura en Galicia ven de converterse na cuarta forza política, moi preto de nós.

Non sei como valora a cúpula de AGE a emerxencia social, que ten empeorado desde fai dous anos, pero o que semella claro é que a sociedade non pode esperar os nosos tempos arcaicos e vai seguir o seu camiño, porque a día de hoxe a xente non se decata de que estemos a traballar por e con eles: salvo casos puntuais, non o estamos a facer!

Hai unha escena da Vida de Brian na que o protagonista está a ser crucificado, e a súa noiva achégase desesperada á cúpula do Frente Popular de Xudea dicindo que cómpre ir rescatalo: a cúpula responde á petición propoñendo debater unha moción urxente sobre o asunto -ao final chegan baixo a cruz e teñen decidido que é bo ter un mártir, e adícanlle un discurso-.

Se non queremos caer na irrelevancia á que se dirixe o BNG cómpre retomar XA os nosos compromisos, facer unha asemblea xeral aberta das catro forzas, poñer en marcha as estructuras comarcais e locais e pular seriamente polo traballo das agrupacións e a súa conexión cos nosos deputados, que ao parecer son os únicos que están desexando traballar coa xente.

Unha última nota: na Vida de Brian, pouco despois do FPX chega ante a cruz o Frente Xudaico Popular, pero magoa: resulta ser o batallón de suicidio. Estamos a tempo, deixemos de ver a palla no ollo do PPSOE e escoitemos o que nos di a cidadanía a nós: máis democracia, máis comunicación, máis ser pobo co pobo, máis AGE nas rúas coa cidadanía pero tamén e sobre todo: máis rúas e cidadanía en AGE.

lunes, 5 de mayo de 2014

25M: El olvido será castigado

Sólo van dos años y medio de legislatura, pero son ya cuatro desde que Zapatero dobló la rodilla y comenzó a aplicar el programa del Partido Popular Europeo, orientado a salvaguardar los intereses de las inversiones millonarias que el gran capital francoalemán hizo en los países del Sur de Europa en la última década. Inversiones que fueron el motor la burbuja inmobiliaria que hundió nuestra economía, y que intentan recuperar íntegras, sin asumir el riesgo que acompaña a los beneficios de cuaquier operación financiera.
Recordemos que para que ello sucediera, el PP y el PSOE han tenido que traicionar a sus votantes, asumir como públicas las deudas privadas, dar dinero sin control a nuestros bancos para que pagaran sus compromisos con los alemanes y modificar la constitución para que cualquier futuro gobierno necesite una mayoría del 66,6% para romper el compromiso antisocial de pagar la deuda externa antes que atender las necesidades de los ciudadanos.
Recordemos que para afrontar ese pago se dió un gran mordisco a los presupuestos, engordado además por unos intereses artificialmente altos debido a los enjuagues de las agencias de calificación, con el beneplácito de la Troika y la sumisión de PSOE y PP.
Ese mordisco es el origen de los recortes en pensiones, salario de funcionarios, educación y sanidad: transporte, comedor, becas, libros de texto, despido de interinos, recorte de salarios, no cobertura de bajas ni jubilaciones, moratoria de oposiciones, ambulancias, medicamentazo y otros repagos.
Con el PP en el gobierno, la política económica se vió aderezada con medidas autoritarias y antidemocráticas como la devolución del control de la RTVE al gobierno de turno y la expulsión de los profesionales independientes de la televisión y la radio públicas (¿alguien recuerda a Toni Garrido o Pepa Bueno?). Además, en aplicación de su conocido plus casposo, reintrodujo la religión en el expediente académico, eliminó la educación para la ciudadanía, intensificó el apoyo a la educación privada desviando fondos de la pública, inició la modificación de la ley del aborto y continúa haciendo concesiones a la Conferencia Episcopal.
La privatización de servicios públicos en todos los ámbitos, incluso con pérdidas económicas para las administraciones, es constante. El ataque al medio ambiente, con la recuperación de propuestas obsoletas como el Trasvase del Ebro o el ladrillazo en la costa, el frenazo a las renovables, son otros retrocesos marca de la casa Popular.
Sin embargo, no olvidemos que en el aspecto económico el alineamiento de PP y PSOE con las grandes empresas es total: a lo largo de estos años hemos visto crecer el coste de los servicios provistos por empresas que antes eran públicas y que fueron privatizadas con la promesa de que la competencia abarataría los costes: los proveedores de electricidad, los combustibles y las telecomunicaciones, trufados de exministros de ambos partidos, son los grandes beneficiarios de la política de puertas giratorias.
En resumen, en estos años de crisis hemos aprendido mucho, hemos sufrido más, y nos queda mucho que pasar por delante. Hoy sabemos que los dos grandes partidos españoles nos mienten en cada campaña electoral, y que luego actúan según los mandados del 1%. También conocemos su nula respuesta ante los innumerables casos de corrupción y su financiación irregular que les da ventaja en las campañas electorales.
Ahora queda saber si vamos a hacer algo por cambiar las cosas, o nos conformamos con lamentarnos en el bar, quien se lo pueda permitir, o llorando por las esquinas, el resto. Si queremos que cambien, el lenguaje que entienden es el del castigo electoral. Nosotros puede que les votemos por lo que dicen que va a pasar o lo que dicen que van a hacer, olvidando por un momento su responsabilidad en lo que nos está pasando: ese olvido nos saldrá caro.
Al día siguiente de su victoria electoral dirán y publicarán que con nuestro voto refrendamos su gestión pasada, incluso que juzgamos sus casos de corrupción y los hallamos inocentes. No sólo no cambiarán, sino que reforzarán sus posiciones e intensificarán sus políticas antisociales. Puede que digan que lo hacen por mandato de la UE, pero esas políticas son las que sus eurodiputados apoyan en Bruselas (¡no soy yo: es mi mano!).

Démosles un susto. Explicitemos nuestro rechazo. Apoyemos OTRAS políticas: salgamos el 25M y echemos OTRA papeleta en la urna.

sábado, 26 de abril de 2014

Unha Europa contra a precarización

A reforma laboral do PP está a conseguir os seus obxectivos, que non son outros que pasar do “recién licenciado traballa gratis pola experiencia” ao “titulado con experiencia faría o teu traballo pola metade do que ti cobras”. Dese xeito, mentres as cifras de paro non medran, e mesmo poden ir baixando lentamente, a precarización avanza de abaixo a arriba e de Sur a Norte en Europa.
Faino axudada polos empresarios miopes que non acaban de entender que os seus empregados e os seus clientes somos as mesmas persoas, que pulan para baixar salarios e capacidade de compra, e os que non poden competir con eles e se ven obrigados a pechar ou seguir o seu exemplo.
Pode haber entre nos quen pensen que ao non medrar o paro e conservar eles o seu emprego están xa a salvo, escoiten o descurso preelectoral da recuperación e mesmo volvan a consumir máis, pero o previsible é que a transformación cara á precariedade continúe: novas empresas xurdirán con traballadores en versión chinesa e irán reemprazando a aquelas que non se precaricen elas mesmas.
A modificación das regras da negociación colectiva, que obriga a elixir entre negociar á baixa e a extinción dos convenios sectoriais, impedirá xogar o seu papel aos sindicatos, de xeito que só na rúa e a través de folgas se poderá loitar contra a precarización. Por iso o PP está a aprobar a lei de seguridade cidadá: para evitar que saiamos e, no seu caso, recadar tamén con multas a quen protesta.
A rebaixa dos salarios, e con eles das cotizacións á seguridade social, auguran unha vellez de pobreza para nós, pero a maiores e no curto prazo, tamén a incapacidade de afrontar o Estado os custos das pensións dos nosos pais, que non poderán ser pagadas coas cotizacións de traballadores precarios: deberán ser rebaixadas unha e outra vez “para garantir a viabilidade do sistema”.
O que se aplica en España e no resto dos países do Sur de Europa é o programa económico do Partido Popular Europeo, aplicado tamén polos socialistas "coa nariz tapada": como no refrán “cando as barbas do teu veciño vexas cortar” xa estan hoxe os socialistas franceses a aplicar as reformas de Zapatero. A marea sobe xa por riba dos Pirineos, e seguirá até chegar ao Norte, sempre competindo uns traballadores con outros a ver quen resiste as maiores cotas de precariedade.
Ao falar das medidas que eles mesmos impoñen á cidadanía, PP e o PSOE unhas veces din que son o único camíño, e outras que veñen impostas desde Bruxelas. O que calan é que son eles quen as defenden aló, como cando rexeitan as medidas do goberno do Estado mentres votan en Madrid a prol delas. Non abonda dicir que non nos gustan, non é defensa dicir que o facemos obrigados: hai que levar a Bruxelas un proxecto alternativo que eles non procuran nin defenden, nin acó nin aló.
Tampouco a abstención nos vai salvar das medidas da Troika: pechar os ollos e ficar quietos e quedos non evitará que as leis e acordos internacionais muden a peor. Hai que loitar para deter a transferencia constante dos nosos petos aos das élides políticas, empresariais e financeiras, aquí e en Bruxelas. Non abonda que a esquerda real mellore os seus resultados, é preciso gañar Europa. E cómpre xa: non podemos esperar catro anos máis, precisamos xa dun Parlamento Europeo cunha maioría a prol da cidadanía e disposto a defendernos fronte ao poder financeiro e das trasnacionais.